
Bilbao
La metropolización de Bilbao
Si algo ha caracterizado la evolución de Bilbao desde finales del siglo pasado es su proceso de metropolización. En la literatura se tiende a indicar que la metropolización de Bilbao, en términos de gobernanza urbana, comienza en los años 90 con un proceso de recuperación de la ría, especialmente afectada por la desindustrialización, que fue intervenida bajo discursos de reconversión económica hacia la economía creativa y de servicios. Una narrativa que, como veremos, se mantiene hasta la actualidad.
En todo este proceso, las alianzas gubernamentales han sido esenciales, con un entramado institucional clave integrado por el Gobierno Vasco, la Diputación Foral y el Ayuntamiento de Bilbao. A su vez, desempeñaron un papel destacado entidades como Bilbao Ría 2000 (sociedad privada de capital íntegramente público, participada por el Gobierno Vasco, los ayuntamientos de Bilbao y Barakaldo, ADIF, entre otros) y Bilbao Metrópoli 30 (un partenariado público-privado que actúa como think tank y lobby del denominado “modelo Bilbao”). Ambas entidades, aunque diferentes en su naturaleza y funciones —la primera orientada a la promoción y gestión de proyectos urbanísticos, y la segunda al diseño estratégico y de posicionamiento de la ciudad— continúan operando de manera complementaria. Todo este proceso, que situó a Bilbao como imagen de revitalización y reconversión económica en la esfera internacional, encuentra en la transformación de la ría a través de la implantación del Museo Guggenheim como buque insignia un ejemplo paradigmático. De ahí que a este proceso se lo conozca también como “efecto Guggenheim”.
Esta retórica modernizadora, que comienza en los noventa con el primer PGOU, se irá manteniendo con ligeros cambios argumentales, aludiendo a la industria innovadora (Plan estratégico del Ayuntamiento, 2002), pasando por la marketinización del efecto Guggenheim, en un sentido similar a lo que se produjo con el modelo Barcelona a lo largo de los años 90, y siguiendo con Bilbao como ciudad de oportunidades y ciudad del conocimiento por el Plan Metropolitano de Bilbao 2030 (2011). A lo largo de la segunda década de los 2000, las políticas adquirirán nuevas narrativas, con una mayor ambivalencia, introduciendo la justicia y la sostenibilidad a la innovación y la apertura. En el nuevo PGOU se mantendrán estas dos líneas argumentales: la de la consolidación de la reconversión económica por medio de la industria innovadora y de alto valor añadido, y, por otro lado, la de la ciudad sostenible, que introduce el paradigma de la regeneración urbana en la intervención territorializada de los barrios. Por otro lado, el nuevo Plan Territorial de Bizkaia (2022) seguirá manteniendo una visión global, pero moviéndose hacia una estrategia de consolidación por encima del crecimiento, promocionando nuevas áreas de oportunidad fuera de Bilbao, reduciendo la recalificación del suelo y planteando la creación de corredores verdes
Apuntes sobre las Agendas Urbanas
La relevancia de la sostenibilidad en los planes de gobierno municipal
La sostenibilidad empieza a ganar peso en la planificación local y regional de Bilbao a partir de la segunda década de este siglo, dando lugar a discursos y orientaciones políticas específicas. Sin embargo, mantiene una tensión y cierta ambivalencia entre los discursos pro-sostenibilidad discursos en favor del desarrollo económico. Un ejemplo de esta tensión se puede percibir en el Plan de Gobierno del Ayuntamiento de Bilbao para 2019-2023, liderado por el PNV. En dicho mandato se firma una declaración por la que la emergencia climática será un punto necesario en cualquier planificación municipal. Además, se nota la influencia de la retórica y las orientaciones derivadas de la adopción generalizada de los ODS. Así, la cohesión social, el compromiso con la sostenibilidad, la igualdad o el fomento de una empleabilidad de calidad, así como una atención especial a los barrios, emergen como principios rectores. Sin embargo, a la hora de desgranar el mandato en políticas y propuestas, se pueden evidenciar omisiones y malabares narrativos que dan pie a la confusión y a la justificación pretenciosa: así, por ejemplo, el aumento de las rutas aéreas se destaca en términos de mejora de la conectividad, y se obvia como externalidad el fenómeno de la turistificación derivada y su impacto en la economía de la ciudad. Esta tendencia se mantendrá en el siguiente mandato, 2023-2027. La emergencia climática aparecerá entre los retos de la ciudad, y la sostenibilidad se presentará como una prioridad en el modelo de ciudad. Asimismo, se encontrará presente en buena parte de las actuaciones de promoción económica.
Los espejismos de lo smart y lo sostenible en la turistificación y el desarrollo urbano (1997-2007)
La turistificación de Bilbao se ha consolidado en la última década como una de las principales líneas de promoción económica, en sintonía con procesos similares observables en ciudades como Barcelona o Porto. Para la administración local, lejos de representar una contradicción con los discursos de sostenibilidad, el crecimiento del turismo se ha integrado progresivamente en las estrategias urbanas mediante fórmulas que apelan a un turismo inteligente y sostenible. En este contexto, la sostenibilidad opera como una herramienta discursiva que legitima nuevas formas de desarrollo turístico, sin que ello implique necesariamente un cuestionamiento del modelo vigente. La centralidad adquirida por la promoción turística responde, asimismo, al incremento real de su peso en la economía urbana, inscrito en las dinámicas heredadas de las planificaciones estratégicas de las últimas tres décadas.
Por otro lado, tras el “éxito” del efecto Guggenheim y la revitalización de la ría, el desarrollo urbano masivo que implica la operación urbanística del distrito innovador de Zorrozaure emerge también como ejemplo del vaciado de significado y de las cabriolas argumentativas en las que la innovación y lo smart entran, junto con lo sostenible, a legitimar operaciones modernizadoras de promoción económica e inmobiliaria.
Estos son dos ejemplos de cómo la centralidad de la sostenibilidad es a menudo un espejismo, que parece vislumbrarse por su presencia en la retórica junto a otros conceptos mercadotécnicos como innovación, economía del conocimiento, industria 5.0, pero que se pierde en la materialización concreta.
Del COVID a la actualidad. Impacto y medidas políticas
El impacto de la COVID sobre Bilbao sigue la misma línea que en el resto de las grandes ciudades españolas. Durante los años duros se dio una paralización del aumento de la renta disponible, una tendencia que se mantenía en ascenso desde 2013. También hubo una reducción del aporte al valor agregado bruto del conjunto de sectores, a excepción del sector servicios. La aportación del Estado por medio de políticas públicas compensadoras tuvo gran importancia a la hora de sostener buena parte de la reducción productiva.
Si vamos a las principales medidas que se pusieron en marcha, la principal respuesta del Ayuntamiento se articuló alrededor del Plan Bilbao Aurrera. Según lo expuesto en las memorias oficiales, estas medidas se centraron en tres ámbitos prioritarios: la cohesión social, la reactivación cultural y la activación de la economía y el empleo, siendo este último el más beneficiado por dotación económica, especialmente en los años 2020 y 2021. Las iniciativas que se desplegaron en este marco se pueden clasificar como planes de reducciones, bonificaciones, subvenciones y ayudas, entre las cuales se destacan los Bonos al Consumo Bilbao, que subvencionaban el consumo directo en sectores como el comercio, la hostelería, la restauración y el turismo, con el objetivo de apoyar a los negocios locales más afectados por la pandemia.
Por su parte, el impacto de los fondos Next Generation y de los planes de recuperación y resiliencia también fue relevante, sobre todo en lo que se refiere a la transformación del parque residencial de Bilbao. Concretamente, a través del proyecto Otxar Orain en el barrio de Otxarkoaga (que ha sido parte de nuestra muestra de estudio) y de la mano de Opengela.
El País Vasco ha contado generalmente con una situación privilegiada dentro del Estado español en cuanto a la predisposición de la administración respecto a las políticas de vivienda. Tanto por medio de regulación pública como por la promoción de vivienda pública, en el País Vasco se ha conseguido generar un nutrido parque de vivienda pública. Sin embargo, el impacto del desarrollo económico de estos años ha llevado a favorecer en las políticas de vivienda un cambio significativo en su estatus dentro del planeamiento municipal. En el mandato 2019-2023, estas políticas se trataban como parte de las políticas sociales, pues ya se contaba con un interés significativo desde la administración. Sin embargo, en el mandato 2023-2027, las referencias a la vivienda se integran en el apartado de Transformación Urbana Sostenible. Este cambio refleja una mayor atención a la problemática del acceso a la vivienda, influenciada por los impactos de la financiarización del capital global y la presión turística sobre los precios de alquiler. Bilbao ha logrado atraer 20 millones de euros de los fondos Next Generation para la rehabilitación energética de edificios, viviendas y locales, lo que subraya la importancia de estas políticas en el contexto postpandémico.
De hecho, todos los asuntos relacionados con el planeamiento urbano adquieren importancia reseñable como instrumentos desde los que introducir orientaciones hacia la promoción de la sostenibilidad. Tanto en los mandatos de 2019-2023 como en los de 2023-2027, la transformación urbana y la sostenibilidad forman un tándem que da lugar a políticas tanto de carácter hard, en forma de instrumentos legislativos de planeamiento duro, como otras de carácter soft, que pasan por la introducción de la divulgación y la concienciación. Pero, en cualquier caso, la cuestión urbana y su transformación se presentan como punta de lanza para una eventual transición ecosocial.












