Bonfim (Porto)

El barrio de Bonfim

La freguesia (parroquia) de Bonfim, ubicada al este del centro histórico de Porto, ha sido históricamente una zona de carácter obrero e industrial. Su desarrollo urbano comenzó en el siglo XIX, impulsado por la llegada del ferrocarril y la expansión de fábricas y talleres, lo que atrajo a una numerosa clase trabajadora. En las últimas décadas, Bonfim ha experimentado un proceso de transformación asociado a la desindustrialización. Su proximidad al centro y su buena conectividad mediante transporte público la han convertido en una zona con creciente atractivo residencial. Este cambio ha atraído a artistas, estudiantes y nuevos residentes, favoreciendo el surgimiento de una escena cultural alternativa. Espacios industriales abandonados han sido rehabilitados como galerías, cafeterías y centros creativos.

No obstante, esta transformación ha ido acompañada de tensiones sociales y urbanísticas. Bonfim enfrenta un proceso de gentrificación y presión inmobiliaria que ha incrementado los precios de alquiler y venta de viviendas, provocando un aumento de los desahucios y de las personas en situación de sinhogarismo. La falta de infraestructuras adecuadas para acoger a la creciente población inmigrante se suma a las barreras lingüísticas y a la escasa preparación de los equipos de apoyo social para afrontar la diversidad cultural, lo que agrava la exclusión de estas comunidades. En términos medioambientales, Bonfim sufre una escasez notable de espacios verdes y de políticas públicas eficaces que enfrenten el sobrecalentamiento urbano. A pesar de ciertos avances, como la instalación de carriles bici, su número es aún insuficiente para una movilidad sostenible.

Perfil demográfico y socioeconómico 

En 2021, Bonfim contaba con cerca de 23.000 habitantes y una densidad poblacional de 7.412,26 hab/km², superior a la media de Porto (5.596,33 hab/km²). El barrio presenta una elevada diversidad cultural (8,57 % de residentes con nacionalidad extranjera), por encima de la media de la ciudad (6,25 %). Se ha notado que Bonfim enfrenta un proceso de envejecimiento (Villas-Boas et al, 2015) con un edad media de 48, encima del promedio de la ciudad (46). Presenta un perfil socioeconómico intermedio: aunque el ingreso mediano neto por persona contribuyente (11.330 €) y la tasa de desempleo (12,16 %) se mantiene próxima a la media municipal (11,71 %). En cuanto a alquiler, Bonfim presenta una media mensual de 354,90 €, superior a la media municipal (317,76 €) pero inferior al centro histórico (380,61 €). El precio medio de venta de vivienda en septiembre de 2024 fue de 3.748 €/m². 

Tabla 1. Indicadores de población, empleo y renta 

BarrioPoblaciónEdad mediaPoblación residente con nacionalidad extranjera (%)Tasa de desempleoIngreso mediano neto por persona que paga impuestos (€)
Bonfim22.978488,5712,1611.330
Porto231.800466,2511,7111.975
Fuentes: Población Censal, INE, 2021.

Narrativas emergentes de los actores locales

Llevaron a cabo dos grupos focales en Bonfim, que incluyeron representantes de instituciones sin ánimo de lucro, cooperativas, la junta parroquial, profesionales del ámbito social y comunitario, y un espacio cultural. A través de sus testimonios se identificaron varias narrativas sobre el contexto social y ecológico del barrio: 

La sostenibilidad como preocupación no prioritaria en contextos de urgencia social
La crisis ecológica pero aparece relegada frente a problemáticas sociales más inmediatas como la precariedad habitacional, la pobreza o la exclusión.

En el caso de la crisis ecológica, creo que, honestamente, la gente, hoy en día, por todas las situaciones que estamos enfrentando, no tiene tiempo. […] Para ellos, esto no es una prioridad. (IPSS 2)

Sentimiento de impotencia y baja agencia comunitaria
Muchos actores expresan que, a pesar de su conocimiento sobre la crisis ecológica, carecen de los medios materiales e institucionales para actuar. Se refuerza la necesidad de integrar la sostenibilidad en la agenda comunitaria e institucional, vinculándola a las necesidades cotidianas de la población.

Hay gente muy capaz haciendo cosas increíbles, sin recursos y sin apoyo institucional. Así que la brecha es muy grande. (Cultural Hub)

Adaptación pragmática ante la falta de alternativas

La respuesta ante la crisis ecosocial se basa en la búsqueda de soluciones viables dentro de los márgenes existentes, como el uso de aire acondicionado frente a viviendas no rehabilitadas. Se acepta el impacto ecológico como un daño colateral inevitable frente al bienestar inmediato.

El aire acondicionado es horrible para el medio ambiente. Es mejor tener viviendas sostenibles. Pero como no es posible, pasamos al aire acondicionado. (IPSS 1)

Crítica a las lógicas urbanas de exclusión
Se denuncia con claridad el impacto de la gentrificación y la turistificación, que expulsan a las poblaciones vulnerables del centro urbano y debilitan las redes comunitarias. Las políticas urbanas actuales son vistas como motores de desigualdad ecosocial.

“Los más vulnerables son expulsados cada vez más del centro […] donde también hay más recursos de apoyo.” (IPSS 1)