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Bibliotecas escolares en el Reino Unido: ¿un espacio desaprovechado?

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Guillem Fargas
Divulgador y asesor de Literatura Infantil y Juvenil


Great School Libraries (2019). Great School Libraries survey findings and update on phase 1: every child deserves a great school library. (London: Great School Libraries). 22 p. Disponible en: <https://d824397c-0ce2-4fc6-b5c4-8d2e4de5b242.filesusr.com/ugd/8d6dfb_a1949ea011cd415fbd57a7a0c4471469.pdf>. [Consulta: 18/02/2021].  


¿De dónde sale el informe?
Desde septiembre de 2018, en el Reino Unido, hay en marcha la campaña Great School Libraries impulsada por el Chartered Institute of Library and Information Professionals (CILIP) y por la School Library Association (SLA). Este proyecto busca demostrar con datos empíricos la importancia, el impacto y la necesidad de bibliotecas escolares de cualidad en los centros educativos. En el marco de esta campaña, la BMG Research realizó una encuesta a nivel nacional sobre la situación de las bibliotecas escolares. Los resultados se dieron a conocer en el informe Great School Libraries survey findings and update on phase 1 que aquí se reseña.

¿Qué quiere conseguir?
El informe parte de la base que faltan datos sobre las bibliotecas escolares. Por este motivo, la encuesta se centra en establecer una referencia del número existente de bibliotecas y, sobre todo, busca profundizar en el conocimiento que se tiene sobre la accesibilidad, los recursos y su personal. 

¿De dónde obtiene los datos?
Mediante una invitación en línea se contactó con escuelas de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, de las que 1.750 respondieron la encuesta.

¿Cómo es?
Después de establecer el contexto, el informe analiza los datos y presenta los resultados en diversos apartados. En primer lugar, focaliza la atención en determinar si hay un espacio designado para la biblioteca dentro de las escuelas. Después, se fija en el espacio y en cómo se utiliza, las horas de acceso y las horas en las que está atendido. A continuación, estudia el presupuesto destinado a las bibliotecas. Finalmente, examina el personal de la biblioteca, su formación y sus responsabilidades. Para cada apartado, el informe presenta los datos de forma visual (en gráficos o tablas) y amplia la investigación comparándolos con otros estudios.

¿Qué extraen del informe?
Destacan que casi 9 de cada 10 escuelas tienen un espacio destinado a la biblioteca, aunque este número baja considerablemente en Gales e Irlanda del Norte. Por lo que se refiere al espacio y al acceso, se observa que más de la mitad de las bibliotecas se utilizan para realizar otras actividades. A la vez, el 55 % de las encuestadas indican que la biblioteca está abierta seis horas al día, pero solo el 14 % están atendidas por personal durante todas las horas de apertura. También subrayan que el 95 % de las escuelas de Secundaria, pero solo el 38 % en las de Primaria, tienen un responsable designado para dirigir la biblioteca y evidencian sus precarias condiciones laborales. Finalmente, observan que las escuelas privadas tienen el doble de posibilidades que las públicas de tener un presupuesto exclusivo dedicado a la biblioteca.

Los autores concluyen que la oferta de bibliotecas escolares varía mucho según el territorio. Remarcan que están siendo infrautilizadas y que no se está invirtiendo lo suficiente. Una gran parte de las bibliotecas no están dirigidas por personal cualificado lo que reduce sus potencialidades. Además, subrayan que las bibliotecas, incluso las de escuelas privadas, se enfrentan a recortes en los presupuestos y a una falta de espacio. Todo ello demuestra que las bibliotecas escolares no pueden darse por sentadas en ninguna parte.

¿Y ahora, qué?
A partir de los datos y las conclusiones, los autores del informe proponen unas recomendaciones finales. A nivel político, piden implementar estrategias para la biblioteca escolar y que se le reconozca el valor y el impacto en las escuelas. A los dirigentes escolares, les instan a continuar apostando por integrar las bibliotecas en los centros y a valorar la importancia de los responsables de biblioteca ofreciendo buenas condiciones laborales. Finalmente, los autores se proponen mejorar la oferta de recursos y de formación a los responsables de bibliotecas y presionar al Gobierno para que ponga en práctica las recomendaciones hechas. También se exige que las evidencias y conclusiones extraídas en este estudio sean un factor presente a lo largo de la segunda fase del proyecto. Encuentro interesante que no tan solo se queden en saber el estado de la cuestión, sino que aporten esta mirada al futuro.

Una vez leído el informe, y si tenemos en cuenta el estudio que se hizo en Cataluña sobre bibliotecas escolares el curso 2015-20161, podemos observar que las dos situaciones no son nada distantes. Los problemas que se detallan también están presentes en nuestra realidad. Las bibliotecas escolares son cada vez más importantes y está demostrado el impacto positivo que tienen durante el proceso de aprendizaje. Una gran mayoría de escuelas tienen biblioteca, pero está infrautilizada, recibe pocos recursos y a los responsables les falta formación y horas de gestión. Viendo que la situación se repite, podríamos subscribir al pie de la letra las recomendaciones que se hacen en el informe.


1Resultats globals de l’estadística de biblioteques escolars del curs 2015-2016. Programa Biblioteca escolar «puntedu». Barcelona: Generalitat de Catalunya, 2017. [Consulta: 19/02/2021].