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La creación de alianzas en el contexto de los datos de investigación: una tarea que aúna lo urgente y lo importante

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Andrea Sixto-Costoya 
Universitat Politècnica de València. Instituto Universitario de Matemática Pura y Aplicada (IUMPA)
Universitat de València. Unidad de Información e Investigación Social y Sanitaria (UISYS); Instituto de Gestión de la Innovación y del Conocimiento – Ingenio (CSIC-Universitat Politécnica de València)
Universitat de València. Departamento de Historia de la Ciencia y Documentación


Ali, Ibraheem; Atwood, Thea; Curty, Renata; Ghaphery, Jimmy;  McGeary, Tim; Muilenburg, Jennifer; Ruttenberg, Judy (2022). Research data services: partnerships. Association of Research Libraries; Canadian Association of Research Libraries. Washington, DC: Association of Research Libraries. 26 p. Disponible en: <https://www.arl.org/wp-content/uploads/2022/01/2022.01.13-research-data-services-partnerships.pdf>. [Consulta: 19.12.2022].


Este documento nos presenta una visión sobre cómo podrían organizarse las alianzas en el contexto de los servicios enfocados en los datos de investigación. Además de describir en qué consisten estas alianzas y sus ventajas, ofrecen a los lectores un marco de trabajo formado por cinco fases lógicas y flexibles que pueden orientar a la hora de plantearlas. Por otra parte, describen con detalle las diferentes tipologías de alianzas y ofrecen recursos de utilidad para que cualquier servicio que se dedique a los datos de investigación (en cualquiera de sus aspectos) pueda iniciar o mejorar el proceso de establecer y mantener agentes aliados. 

Si hay una cuestión relevante en el movimiento por la Ciencia Abierta es el énfasis en las fortalezas de la colaboración y las alianzas. Cuando hablamos de datos abiertos, este énfasis es todavía más evidente. El concepto «datos abiertos» va estrechamente ligado a la práctica de compartir datos de datos (data sharing), y toda la estructura conceptual y tecnológica desarrollada para este fin está pensada para que esta compartición pueda ser viable.

Actualmente, son diversas y variadas las demandas para el personal investigador e instituciones con relación al manejo de los datos de investigación. Cada vez más, las demandas por parte de las revistas o de proyectos competitivos con respecto a la gestión y compartición de los datos de investigación están pasando de ser recomendaciones a mandatos y el personal investigador puede verse fácilmente desbordado. Conceptos como el de repositorio de datos, plan de gestión de datos, principios FAIR, metadatos o licencias de uso están a la orden del día y su conocimiento y manejo se unen a la lista de tareas de un personal investigador en ocasiones muy saturado. 

En este contexto, las bibliotecas de las universidades y de los centros de investigación juegan un importante papel como nexo para crear y mantener los mecanismos necesarios para que esta práctica pueda llevarse a cabo. Para ello, es fundamental la capacidad de las bibliotecas para establecer alianzas entre actores clave. Y, precisamente, ese es el quid de la cuestión en el trabajo escrito por la Association of Research Libraries/Canadian Association of Research Libraries en su documento sobre los servicios relacionados con los datos de investigación. El grupo hace hincapié en la importancia de establecer redes de colaboración y alianzas de diversos tipos dependiendo de los objetivos que se deseen alcanzar. Una frase que creo que resume muy bien la necesidad de estas alianzas es la que emplean los autores cuando describen como un área compleja los servicios relacionados con datos de investigación. En sus palabras, se trata de un área que requiere de flexibilidad y de una serie de esfuerzos complementarios que ningún grupo, ni siquiera una institución, puede abordar en solitario.

Hoy en día, existen en el contexto de la investigación diversos ejemplos de éxito de alianzas que han facilitado de una forma u otra la práctica de compartir datos. Desde la elaboración de guías y el asesoramiento directo, pasando por la construcción y mantenimiento de infraestructuras complejas como son los repositorios, las bibliotecas han mostrado estar en una posición privilegiada para acompañar a los investigadores en este reto. Para ello, subrayan que es muy importante que dediquen esfuerzos en establecer alianzas de calidad. 

Para ello, lo que los autores de este trabajo nos plantean es un marco de trabajo formado por una serie de pasos lógicos que puedan ser adaptados a los distintos escenarios y tipologías de las alianzas. Este marco estaría formado por cinco fases: 1) establecimiento del alcance y planificación, 2) implicación y construcción, 3) mantenimiento, 4) medir y evaluar, y 5) revisar o concluir. Los autores destacan la importancia de la naturaleza cíclica del proceso de establecer alianzas y ponen especial acento en la revisión y evaluación a la que debe de estar sometido. Esta revisión y evaluación es especialmente importante y, de hecho, forma parte de las últimas fases del marco de trabajo, ya que determinan si la alianza sigue teniendo sentido o utilidad o, por el contrario, ha llegado el momento de que concluya. 

Por otro lado, el documento también resume de manera muy útil y efectiva los diferentes tipos de alianzas que pueden darse entre las partes. Basado en la dificultad mencionada anteriormente de que una sola institución asuma por entero un reto como el de la gestión de los datos de investigación, las distintas tipologías de alianzas pueden ayudar a orientar a las bibliotecas y servicios de soporte en la gestión de datos a planificar estrategias efectivas. Estas tipologías propuestas van en función del objetivo de la alianza, del grado de involucramiento de las partes y del nivel de formalidad, estabilidad y duración en el tiempo que se quiera dotar a la colaboración. De este modo, distinguen siete tipos distintos, que serían: alianzas directas, alianzas entre infraestructuras, alianzas espontáneas, alianzas contractuales, alianzas estacionales, alianzas consorciales y alianzas multiinstitucionales.  

Finalmente, el trabajo incluye una serie de recomendaciones y de sugerencias sobre cómo las bibliotecas pueden elaborar un catálogo de alianzas que les ayude a tener una mejor visión y una estrategia definida sobre cuestiones relacionadas con los datos de investigación. Para facilitar la tarea, los autores añaden al final del documento una serie de recursos relacionados con la gestión de los datos de investigación, que pueden ser útiles de cara a la redefinición o establecimiento de alianzas, así como ejemplos de catálogos de alianzas que podrían servir de plantilla para bibliotecas u otros servicios relacionados si quisieran empezar o mejorar uno ya existente.

A modo de valoración final, considero de gran relevancia que documentos como el que se presenta puedan llegar a calar realmente en la práctica diaria de bibliotecas y otros servicios de gestión de los datos de investigación. En un contexto de constante cambio como es el de los datos de investigación, no se puede esperar a ver qué pasa ni improvisar sobre la marcha, y las alianzas de diversos tipos son una garantía tanto de estabilidad como de alineación y trabajo conjunto en un tema donde el aislamiento puede ser sinónimo de fracaso a medio-largo plazo.

© Imagen de John Hain en Pixabay