Ciro Llueca1
Vicegerente de Investigación y Transferencia
Director Editorial UOC
Universitat Oberta de Catalunya (UOC)
España. Ministerio de Ciencia e Innovación (2023). Estrategia Nacional de Ciencia Abierta (ENCA) 2023-2027. Madrid: Ministerio de Ciencia e Innovación. Secretaría General Técnica. 29 p. Disponible en: <https://www.ciencia.gob.es/InfoGeneralPortal/documento/c30b29d7-abac-4b31-9156-809927b5ee49>. [Consulta: 05/05/2023].
Hay que reconocer que España está haciendo los deberes en materia de ciencia abierta. En coherencia con el tsunami internacional y, más concretamente, europeo, en los últimos meses hemos asistido a una actividad frenética en el campo legislativo y político. Por no retroceder en exceso en el tiempo: debemos recordar que coincidiendo con el vigésimo aniversario de la Budapest Open Access Initiative, la UNESCO aprobó en su sesión anual de 2021 su Recomendación sobre Ciencia Abierta, elevando a rango de derecho humano universal lo que venía siendo un sólido movimiento a favor del bien común en la ciencia y la investigación. En la Unión Europea, los avances en este camino han sido incesables e incansables, siendo el elemento más palpable la ya habitual condición sine qua non de la apertura de publicaciones y datos en los proyectos de investigación financiados con dinero público. Por su parte, España ha dado el paso del acceso abierto a la ciencia abierta mediante dos conocidos textos legales: la Ley de la Ciencia de 2011, actualizada en 2022; y el Real Decreto de Enseñanzas de Doctorado de 2011, todavía vigente, junto a la reciente Ley Orgánica del Sistema Universitario de 2023. En todas estas disposiciones, así como en otras manifestaciones2, se incluye el mantra del acceso abierto a las publicaciones científicas de proyectos financiados con dinero público.

La actualización del plan francés de ciencia abierta fue presentada por Frédérique Vidal, ministra francesa de Enseñanza superior, de la Investigación y de la Innovación, desde 2017, con la mirada al periodo 2021 a 2024 y los objetivos de generalizar la práctica científica en abierto, la compartición y apertura de datos de investigación, la incorporación de la investigación en abierto a la evaluación, y la promoción del software libre surgido de la investigación.
En 2015, la Comisión Europea inició los trabajos para la creación del European Open Science Cloud (EOSC) que, cinco años y 320 M € más tarde, culminó con un prototipo de una infraestructura digital que persigue la compilación de todos los datos, servicios y herramientas de la Ciencia abierta que se generarán en la UE durante los próximos años, para ponerlos a disposición de la comunidad científica. El proyecto es ambicioso: quiere transformar la manera en que los investigadores acceden a los datos y los comparten, posicionando la UE en el liderazgo mundial en la gestión de datos de investigación.
OCLC (Online Computer Library Center) es una poderosa organización sin ánimo de lucro creada en 1967 que agrupa a bibliotecas de más de 100 países, básicamente de EEUU. Con unos activos financieros netos de 265 millones de dólares, presta servicios y productos tan conocidos como el WorldShare (empleado en 680 bibliotecas), el WorldCat (482 millones de registros), el CONTENTdm o el EZprozy. Su división OCLC Research se dedica a la mejora de servicios bibliotecarios, mediante la investigación y la innovación entre bibliotecas.
