Encontraré un camino o lo haré yo mismo: el estudio New Model Library de OCLC Research sobre las consecuencias de la pandemia

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José Pablo Gallo León
Biblioteca de Educación
Universidad de Alicante


Connaway, Lynn Silipigni [y otros]. (2021). New Model Library: pandemic effects and library directions. Dublin, OH: OCLC Research. V, 34 p. Disponible en: <https://doi.org/10.25333/2d1r-f907>. [Consulta: 30/01/2022].


OCLC Research presenta un estudio en el que se pretende extrapolar conclusiones de los cambios impulsados por la pandemia para desarrollar un Nuevo Modelo de Biblioteca. Con esa cita atribuida a Aníbal Aut uiam inueniam aut faciam, el texto desea reflejar cómo las bibliotecas encuentran su camino incluso cuando parece no existir.

Las bibliotecas, su evolución y su futuro llevan tiempo siendo discutidas, como el propio Blok de BiD puede atestiguar. Este informe lo aborda desde una perspectiva distinta. Se parte de la idea de que las bibliotecas están acostumbradas a superar dificultades para seguir cumpliendo su misión, sobre todo durante estos años de restricciones, pero la pandemia ha supuesto un enorme desafío, un hecho disruptivo. Puso a prueba nuestros servicios y adaptabilidad. Aceleró procesos y mostró debilidades y fortalezas.

Las restricciones por la COVID-19 marcaron el camino hacia una mayor digitalización, al tiempo que evidenciaron la necesidad comunitaria de nuestros espacios. Exacerbaron los problemas de la desigualdad, también en el acceso al conocimiento, para los que las bibliotecas eran uno de sus remedios. Se tuvieron que compaginar la protección de la salud de nuestros trabajadores y usuarios, con las necesidades de estos últimos.

Por ello, el informe pretende capturar las experiencias durante la pandemia de una serie de líderes bibliotecarios y comprender lo que implican para el futuro de sus bibliotecas. Se desea visualizar las bibliotecas en la era postpandemia, utilizando estas experiencias para ayudar a repensar nuestros servicios y estructuras organizativas, creando así un Nuevo Modelo de Biblioteca a partir de lo aprendido. 

El estudio se basa en entrevistas directas y encuestas a 29 líderes (más bien, directores) de bibliotecas. Se incluye una biblioteca nacional, siete públicas y 21 académicas (el 72 %), de 11 países, todos ellos desarrollados, aunque con cierta diversidad. Hubo una participación española y el grueso (17) procedían de EE. UU. y Canadá.

A pesar de la disparidad de situaciones, hubo bastante homogeneidad en las respuestas, lo que facilitó su síntesis en un informe con vocación eminentemente práctica: se pretende que pueda facilitar la planificación estratégica de otros centros. Así, su objetivo es «ayudar a otros líderes bibliotecarios a encontrar puntos en común con sus pares, identificar nuevas ideas y posibles direcciones para sus propias organizaciones y desarrollar un contexto compartido para futuras discusiones».

El informe está diseñado para seguir adaptándose y evolucionando. Igualmente, se espera que facilite la reflexión en cada centro, para lo que se proporciona un material complementario.1 

El marco resultante clasifica las transformaciones según tres tipos de experiencias –laborales, sobre la colección y sobre la participación– que sirven para estructurar el informe en secciones. En las mismas se destacan recomendaciones para la acción ulterior. 

Sobre las secciones surgieron cuatro áreas de impacto: 

  • AGILIDAD. Tomar medidas rápidas e innovadoras en respuesta a circunstancias y expectativas cambiantes. (Aplicada sólo sobre Experiencias laborales).
     
  • COLABORACIÓN. Trabajar con las partes interesadas para liderar el cambio dentro de las bibliotecas, las instituciones y las comunidades. (Aplicada sobre experiencias laborales y de participación).
     
  • VIRTUALIZACIÓN. Ampliar las experiencias de la biblioteca en línea para el personal y la comunidad. (Aplicada sobre experiencias con las colecciones y de participación).
     
  • ESPACIO. Encontrar nuevas formas de participar en la biblioteca física. (Aplicada sobre experiencias con las colecciones y de participación).
     

Experiencias laborales: entornos de trabajo flexibles y cambiantes 

La primera sección recoge los desafíos para adaptarse súbitamente al teletrabajo y los consiguientes cambios de personal: entorno inadecuado, falta de formación, herramientas inaccesibles y ausencia de la relación presencial con el usuario y compañero. También sobre cómo ha afectado emocionalmente la pandemia. 

Se afirma que la combinación de trabajo presencial y remoto permanecerá. Se hace necesario aplicar flexibilidad y autonomía en la organización de las tareas, formación amplia y preocuparse por el bienestar de los trabajadores. Además, se aboga por una mayor porosidad entre unidades y profesiones: que todos sean capaces de hacer labores diferentes a las propias; y que otros profesionales apoyen en tareas bibliotecarias.
 

Experiencias sobre las colecciones: recursos físicos, digitales y electrónicos

La pandemia amplificó los cambios en las prácticas de descubrimiento y gestión de colecciones que ya estaban en marcha. Sin embargo, los requisitos de seguridad por la COVID-19 exigieron la adopción de nuevos procedimientos para que la comunidad accediera a los recursos. 

Hay que replantear la política de gestión de la colección. A largo plazo, parece que quedará la digitalización en general: mejorar el descubrimiento y acceso a las colecciones digitales, su volumen, calidad y el peso del acceso abierto en ellas. Todo ello intentando reducir costes. Al tiempo, facilitando los medios tecnológicos y la formación necesaria para limitar la profundizada brecha digital (en la pandemia, con el préstamo de portátiles y hotspot).

Por otra parte, se ha demostrado que los usuarios siguen valorando la colección física. Se debe agilizar el acceso a la misma, facilitando el préstamo y acercando los fondos a los usuarios mediante deslocalizaciones y envíos a domicilio. Además, incrementando el uso de tecnologías que eviten el contacto en el uso de las colecciones impresas, incluyendo el acceso a los contenidos físicos en remoto. 

Experiencias de participación: conexiones presenciales y virtuales

La reacción al cierre de los espacios supuso la virtualización de muchas actividades presenciales (formación, clubes de lectura, charlas, etc.). A pesar del éxito, se manifestó que muchos usuarios preferían la presencialidad y se refrendó la potencialidad del espacio físico. Por ello, las bibliotecas se proponen nuevas vías para traspasar sus muros y llegar hasta donde sean necesarias, mientras que se diseñan estrategias actualizadas que favorezcan la participación comunitaria.

Para conseguir el éxito en estos empeños se debe usar de la cooperación con otras bibliotecas y la colaboración con otro tipo de organizaciones y centros, tanto públicos como privados. Generar así nuevas redes de intercambio y colaboración.

Por fin, el espacio físico se ha visto reafirmado como un aspecto necesario, que habrá que cuidar y orientar hacia la mejora de las posibilidades de intercambio y participación social. 

Conclusiones

El documento concluye que la pandemia supuso un acelerador de procesos sociales y            bibliotecarios que ya estaban presentes con anterioridad. Más de un año después de realizar el trabajo de campo, las bibliotecas están usando estas experiencias para desarrollar un Nuevo Modelo de Biblioteca, aprovechando los cambios abruptos que se produjeron.

Se afirma que, incluso con la incertidumbre presupuestaria y de personal, está claro que algunos de estos cambios seguirán intensificándose. Por ello, se plantea continuar convocando a las bibliotecas en torno a estos temas, para prepararnos mejor hacia el futuro, aun asumiendo que ningún modelo puede predecirlo. 

Valoración

El estudio presenta conclusiones muy interesantes, que complementan (Informe de tendencias de la IFLA)2 e incluso contradicen las de otros trabajos (Freckle Report 2021).3 Sus recomendaciones asimismo refrendan múltiples estudios de futuro anteriores a la pandemia, como el del Consejo de Cooperación Bibliotecaria.4

Se debe destacar que el informe usa profusamente un concepto que parecía demodé, a pesar de su evidente vigencia: el de la hibridación entre lo físico y lo digital, entre lo presencial y lo virtual.

El propósito es tremendamente ambicioso: quiere desarrollar un marco actualizado para el nuevo modelo de biblioteca. Y quizá esa sea su mayor debilidad: basarse para hacerlo en las enseñanzas que hemos adquirido de la gestión de la pandemia puede ser excesivo, pues no terminamos de tener claras sus consecuencias. 

Por otra parte, la información se recogió en una época muy temprana (abril a julio de 2020), lo cual le resta perspectiva. Y no debemos olvidar que resulta conflictivo universalizar unas conclusiones extraídas de opiniones procedentes de países mayormente desarrollados, si bien el trasvase hacia otras zonas suele ser cuestión de tiempo. 

A pesar de estas debilidades, constituye una lectura recomendable que nos puede ayudar a orientar nuestras estrategias. 


1 Se proporciona en la misma página del informe
2 IFLA (2021). IFLA trend report 2021 update. IFLA. [Consulta: 31/01/2022].
Coates, Tim (2021). Freckle report 2021: «digital or diverse?»: the future for public libraries. London: Tim Coates.
4. Consejo de Cooperación Bibliotecaria (2014). Prospectiva 2020: las diez áreas que más van a cambiar en nuestras bibliotecas en los próximos años. Madrid: Ministerio de Cultura. [Consulta: 31/01/2022].