Facultad de Biblioteconomía y Documentación
Universitat de Barcelona
Poll, Roswitha (2011). Bibliography 'Impact and outcome of libraries'. Last update 08-01-2011. Universitäts und Landesbibliothek Münster (ULB). Publication associated with the IFLA Statistics and Evaluation Section. 38 p. <http://www.ifla.org/files/statistics-and-evaluation/publications/Bibl_Impact_Outcome-Jan2011.pdf>. [Consulta: 23/04/2011].
Cuando hace unas décadas se empezó a hablar de los clientes de las bibliotecas (en lugar de los lectores o usuarios), utilizando un término más propio del lenguaje empresarial que de la tradición cultural, más de uno nos pusimos las manos a la cabeza y pensábamos que la biblioteca no debía tener como prioridad la rentabilidad económica, que la cultura y el conocimiento no debían ser objetos sometidos a las leyes de la oferta y la demanda.
Pero la realidad es que las bibliotecas son unos equipamientos que requieren de una inversión importante [1] y que el dinero de estas inversiones provienen en la mayoría de los casos de los impuestos de los ciudadanos. Así pues, es normal que se pidan cuentas, que haya un rigor en el gasto y una transparencia en la gestión. Y más en épocas en que la economía no pasa por sus mejores momentos.
Es justo y necesario rendir cuentas: ver qué se gasta en los servicios bibliotecarios y que se obtiene a cambio. Pero no sólo las cifras frías de ingresos y gastos, sino el valor y el beneficio que los usuarios y la sociedad obtienen de las bibliotecas. El trabajo a realizar en este sentido es complejo (es necesario unificar los conceptos a contabilizar y las metodologías a aplicar) y esto ha dado lugar a un montón de bibliografía especializada, tanto de descripciones de experiencias llevadas a cabo como de trabajos reflexivos o metodológicos.
La verdad es que cuando quiero comprar algo, normalmente me gusta ir a la tienda y elegir, pero cuando se trata de un producto que conozco no tengo ningún inconveniente, y de hecho agradezco, que me lo lleven a casa. En el mundo de la documentación me pasa algo parecido y un claro ejemplo de ello lo constituye la distribución de sumarios de revistas.
En enero pasado se publicó el informe The New Renaissance sobre el patrimonio digital en línea elaborado por el conocido Comité de Sabios. El objetivo del informe es disponer de un documento estratégico con recomendaciones para la digitalización, el acceso en línea y la preservación del patrimonio cultural europeo en la era digital, con especial atención a las alianzas público-privadas para la digitalización en Europa.
¿Cómo buscan la información los estudiantes universitarios? ¿Qué preferencias tienen en cuanto a fuentes de información? ¿Cómo evalúan y utilizan la información?
Son muchos los que opinan que la gestión de las colecciones no es un tema de moda dentro de la comunidad bibliotecaria, y en relación a esta, probablemente hablar de las soluciones compartidas de almacenamiento de alta capacidad debe ser uno de los tópicos menos "trending" aún hoy en día. Pero por otro lado, cada vez se hace más evidente que la gestión de la biblioteca "infraestructura" tiene que afrontar uno de sus grandes retos, la tradicionalmente y entrópicamente expansiva ocupación de sus espacios (y su repercusión económica, ni que decirlo), y más en detalle, de las grandes cantidades de metros de estanterías llenas de documentos con unos porcentajes de uso bastante bajos, tanto libros como revistas. Además, y de eso sí que oímos hablar, inmersos como estamos en un período de avances tecnológicos y necesidades cambiantes las bibliotecas afrontan una modificación de paradigma, pasando de la tradicional orientación a los libros todo preparándose para apoyar procesos de información y aprendizaje.
