Jesús Robledano Arillo
Universidad Carlos III de Madrid
Departamento de Biblioteconomía y Documentación
Acción 5 del Grupo de Repositorios de REBIUN (2020). Guía para la evaluación de los procesos de preservación en repositorios institucionales de investigación: REBIUN Línea 3 (3er. P.E.) Grupo de Repositorios. [Madrid]: CRUE; REBIUN. 28 p. (Colección Estudios e informes; 2020) (Manuales y guías; 2020). Disponible en: <https://rebiun.xercode.es/xmlui/handle/20.500.11967/634>. [Consulta: 04/01/2021].
La preservación digital de fondos documentales tiene como objetivo mantener en el tiempo su capacidad de uso. Cosa que no es tan fácil como a priori puede parecer, pues ya lo dijo Heráclito de Éfeso: todo en el Universo está sometido inexorablemente al paso del tiempo, que es lo mismo que decir al cambio, a la transformación. Y las tecnologías de la información no son ajenas a ello, pues evolucionan sin descanso; y ese cambio continuo va dejando obsoleta la información que usamos y acumulamos día a día. Nuevos formatos, métodos de compresión y de codificación de la información van sucediéndose en el tiempo, ajustándose a esos nuevos paradigmas informáticos que van encadenándose en aras a la mayor potencia de procesamiento, prestaciones y facilidad de uso. Y, en pocos años, los antiguos van cayendo, si no en el olvido, sí en la obsolescencia, no siendo reconocidos por las nuevas versiones de las aplicaciones software o los nuevos productos informáticos que vamos teniendo a nuestra disposición.
Pero, además, el paso del tiempo tiene la mala costumbre de provocar el envejecimiento. Los soportes y unidades de almacenamiento donde vamos almacenando nuestros ficheros y datos están también sujetos a este destino: envejecen y van dejando de funcionar o sufriendo la pérdida de la integridad de sus datos, incluso antes de que actúe la tan temida obsolescencia. No sé si fue Parménides quien afirmó que «el ser deja de ser lo que es, para ser otro ser», pero sí que sé que esta frase define muy bien lo que ocurre a la información digital sin la aplicación de estrategias efectivas de preservación digital que eviten o aminoren los estragos del tiempo: la información deja de ser lo que es para convertirse en otra cosa muy diferente, en algo que no tiene ninguna utilidad, al no poder ser reproducida o accedida o sólo con errores que le restan toda utilidad.
El Online Computer Library Center (OCLC) es una entidad cooperativa global bastante conocida por su labor en la creación de herramientas como WorldCat o el mantenimiento de la Clasificación Decimal de Dewey (CDD). A parte de estas tareas, hay que destacar que, de forma periódica, va publicando una serie de informes con investigación de gran interés gracias a su red y capacidad para llegar a centenares de personas e instituciones.
OCLC (Online Computer Library Center) es una poderosa organización sin ánimo de lucro creada en 1967 que agrupa a bibliotecas de más de 100 países, básicamente de EEUU. Con unos activos financieros netos de 265 millones de dólares, presta servicios y productos tan conocidos como el WorldShare (empleado en 680 bibliotecas), el WorldCat (482 millones de registros), el CONTENTdm o el EZprozy. Su división OCLC Research se dedica a la mejora de servicios bibliotecarios, mediante la investigación y la innovación entre bibliotecas.
El web Great School Libraries es una iniciativa organizada por diversas entidades independientes británicas vinculadas a las bibliotecas escolares:
