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El libro como bien esencial en los estados de la Unión Europea

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Anna Villarroya
Facultat d’Informació i Mitjans Audiovisuals
Universitat de Barcelona (UB)


Parlamento Europeo (2023). Futuro del sector del libro europeo: resolución del Parlamento Europeo, de 14 de septiembre de 2023, sobre el futuro del sector del libro europeo (2023/2053(INI)): P9_TA(2023)0329. [Estrasburgo: Parlamento Europeo]. [11] p. (Textos aprobados). Disponible en: <https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/TA-9-2023-0329_ES.pdf>. [Consulta: 09.01.2024].


Con fecha 14 de septiembre de 2023, el Parlamento Europeo aprobó la resolución 2023/2053(INI) sobre el futuro del libro europeo. Este texto normativo constituye un excelente marco para el desarrollo de políticas en favor del sector del libro en los estados miembros. El texto recoge importantes argumentos de tipo social y económico sobre la relevancia de los libros en nuestras sociedades.

A nivel social, el texto destaca los beneficios individuales y colectivos de la lectura. En el primer grupo, se habla de la mejora de las competencias lingüísticas, ligadas al desarrollo cognitivo, emocional y social, a la capacidad de entender y expresar ideas complejas, pero también al pensamiento crítico, la curiosidad y las capacidades analíticas. Los libros son fuente de conocimiento, educación, cultura, información y entretenimiento y, en consecuencia, conducen a unos mayores niveles de bienestar subjetivo. Más allá de estos beneficios individuales, los libros y la lectura generan también beneficios en la sociedad. En este sentido, los libros permiten preservar y difundir valores, la diversidad cultural y lingüística de los estados y regiones de la Unión Europea, así como su patrimonio y, por lo tanto, las diferentes identidades que conviven en ella. Además, la lectura facilita la participación democrática y la inclusión social. En esta esfera, la resolución pone especial énfasis en el papel social de las bibliotecas y de las librerías como espacios seguros y acogedores en los que se respeta una amplia diversidad de puntos de vista y se llevan a cabo actividades de lectura.

Es en este marco expositivo que el Parlamento Europeo pide a los estados miembros el reconocimiento de los libros como bienes esenciales. De este mandato se deriva la necesaria adopción de medidas por parte de los estados destinadas a garantizar el acceso de todo el mundo a los libros, en especial, de personas con discapacidad, de cara a su inclusión cultural, social y profesional. Se trata de una medida que estaría en línea con el Acuerdo que el Govern de la Generalitat de Catalunya aprobó en septiembre de 2020 por el que se declaraba la cultura como bien esencial para el desarrollo integral de la personalidad individual y colectiva. Más recientemente, en el marco de la presidencia española del Consejo de la Unión Europea, a finales del mes de septiembre de 2023, todos los ministros de Cultura de la Unión Europea adoptaron la Declaración de Cáceres, en la que se reconoce la cultura como bien público esencial. Sería, pues, un primer paso en la línea marcada por el Parlamento Europeo.

A nivel económico, el sector del libro es una de las industrias culturales y creativas más importantes en Europa, tanto por el número de libros publicados, como por su contribución al valor añadido bruto, el tejido empresarial y la ocupación de los estados miembros.
Para que estos beneficios individuales, sociales y económicos puedan desarrollarse, es necesaria la intermediación de las administraciones. Desde el punto de vista económico, hay que tener en cuenta que gran parte de los actores de la cadena de valor (especialmente editoriales, distribuidoras, librerías, etc.) son pequeñas y medianas empresas, incluso microempresas, y este hecho, aunque favorece la diversidad cultural y la libertad de expresión, dificulta su acceso a instrumentos de financiación. En este sentido, la resolución interpela a la Comisión Europea y a los estados miembros a ofrecer apoyo financiero al sector editorial, especialmente pymes y microempresas. 

También con una dimensión económica, el Parlamento pide a la Comisión Europea y a los estados miembros que mejoren la circulación de los libros europeos, mediante mecanismos diversos, como el aumento del presupuesto para adquisiciones de las bibliotecas, el apoyo a las librerías locales, la salvaguarda de la capacidad de inversión de las editoriales, el fomento de la traducción de libros a idiomas regionales, minoritarios y menos utilizados, así como el apoyo a programas educativos y de formación dedicados a los diferentes agentes del sector del libro. 

Desde una perspectiva social, con el objetivo principal de garantizar una lectura inclusiva, el Parlamento Europeo insta a los estados miembros a implementar instrumentos que se han mostrado efectivos en algunos países y regiones, como los «bonos culturales», en particular para los jóvenes y colectivos en riesgo de exclusión, programas como «mi primer libro», el impulso a las bibliotecas escolares y la formación de sus profesionales, así como la creación de una red de «embajadores de la lectura», de un sello para las librerías independientes o el impulso a las ferias del libro y la cooperación entre las bibliotecas públicas de toda Europa.

La resolución dedica un último apartado a los retos de futuro para el crecimiento del sector del libro. En concreto, los relacionados con la transición ecológica del sector, el uso de la inteligencia artificial en el sector, en especial, en relación con la sostenibilidad medioambiental y la accesibilidad, la importancia de recoger datos sobre el sector del libro, de garantizar unas condiciones de trabajo dignas para sus trabajadores, de velar por una mayor presencia de mujeres en cargos directivos, de conseguir un tipo cero del IVA para todos los libros y la necesidad de garantizar la competencia leal y la transparencia sobre la propiedad de las editoriales que garantice las posibilidades efectivas de elección de los consumidores y la diversidad cultural.

Nota. Esta reseña se publica juntamente con el Blog de l’Escola de Llibreria.

© Imagen inicial de Skitterphoto en Pixabay