Tony Hernández-Pérez
Departamento de Biblioteconomía y Documentación
Universidad Carlos III de Madrid
Google Dataset Seach: beta. Disponible en: <https://toolbox.google.com/datasetsearch>. [Consulta: 16/10/2018].

El año 2018 está siendo muy entretenido en el mundo de la comunicación científica. En la primera parte del año se presentaron tres grandes bases de datos académicas 1Findr (de 1Science’s), Dimensions (de Digital Science) y Lens (de Cambia, una ONG australiana, que, además de artículos científicos, recoge incluso patentes). De repente, tres grandes bases de datos que aspiran a competir con la caja blanca, más bien negra, de Google Scholar y de Microsoft Academic. Y a la vuelta del verano, otras dos grandes sorpresas: el controvertido Plan S, una iniciativa de 12 de las más importantes agencias nacionales de financiación de la investigación en Europa. Un plan cuya intención es obligar a científicos e investigadores beneficiarios de fondos públicos de investigación para que en 2020 publiquen sus trabajos de forma inmediata solo en repositorios o revistas de acceso abierto, excluyendo incluso a las revistas híbridas. Una iniciativa que ha enfadado mucho, entre otros, a gran parte del sector editorial, que lo perciben como una gran amenaza. Y casi el mismo día, el 5 de septiembre de 2018, Google hizo público el lanzamiento de un nuevo producto: Google Dataset Search, cuyo objetivo es facilitar el acceso a los millones de datasets existentes en miles de repositorios en la web.


La transformación digital es el concepto de moda en todo tipo de evento, foro, redes sociales o blogs sobre innovación. Más allá de métodos milagrosos, insights de gurús digitales o estrategias etéreas sin resultados claros, usar la tecnología para mejorar servicios u organizaciones, y superar ciertas barreras conceptuales en el entorno de trabajo es necesario y obligado. En este sentido, por encima de otros sectores económicos y culturales, las bibliotecas y centros de documentación llevan un largo recorrido en este campo. Cabe preguntarse asimismo si los profesionales están preparados para tecnologías que están generando nuevas disrupciones. El machine learning o los smart contracts serán conceptos que vamos a tener que integrar en nuestro día a día laboral, así como el trabajo en entornos virtuales, con más de un dispositivo, y en donde el usuario final tendrá prácticamente línea directa con los profesionales, a través de diversos canales. Así pues, ¿tenemos las habilidades para asumir estos cambios? ¿Ya estamos en ese camino?
