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Texts polítics

Presentació de la Revista DUODA

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R.52 ELIZABETH URIBE PINILLOS

Rev. DUODA 52 Presentació

Llibreria Pròleg dimecres 22 de novembre de 2017

Presentar este número de la Revista DUODA implica agradecer la confianza que Isabel Ribera y las actuales directoras de la revista Laura Mercader y María-Milagros Rivera han depositado en mí. La revista DUODA, representa para mí, un saber de mujeres donde el trabajo de nombrar la experiencia sexuada en cuerpo femenino, está.


De este número me gustaría abordar además del tema monográfico del que hablaré un poco más adelante, el texto de Bárbara Verzini, “De viaje con Fillette. Del sexo de Jean-Luc Nancy a la Gran Madre de Massimiliano Gioni” y algunas reflexiones sobre el intercambio de palabras entre mujeres donde participaron unas 50, sobre “Hablar como mujeres, una elección” y del proyecto de artista de Laura Delgado Miqueo.

El artículo de Bárbara Vernizi “De viaje con Fillette. Del sexo de Jean-Luc Nancy a la Gran Madre de Massimiliano Gioni.” De este destacaré lo que me ha tocado de su texto. Bárbara nos relata de una parte su recorrido emocional vinculado con sus reflexiones después de dos experiencias contrastantes:

La primera experiencia se refiere a la búsqueda -de lo que después supo no iba a encontrar- en un seminario del filósofo francés Jean Luc Nancy: la presencia del pensamiento de las mujeres desde la diferencia sexual: Luce Irigaray, Julia Kristeva y Luisa Muraro. La rabia se transforma en conmoción al ver cómo se lo idolatraba en el curso que realizaba sobre la Partition de los sexos. Por fin la serenidad y la esperanza le llegan, cuando en la segunda experiencia visita la exposición de Massimiliano Giano, la Gran Madre donde la presencia de lo femenino se dice y está en las palabras de Simone de Beauvoir, Adrianne Rich, de Carla Lonzi. Con esta última aparece no sólo el dar a luz sino también el darse la libertad con otras. Nos remite a la sala dedicada a Louise Bourgeis donde “Escupamos sobre Hegel”, el famoso libro de Carla Lonzi, está. Para finalizar nos invita junto a Massimiliano Gioni a seguir las fotografías de Michel Nixon donde para ella podemos imaginar una historia del arte hecha más por hermanas que por padres y Edipos.

Hablar como mujeres, una elección.

A partir de una pregunta ¿Qué significa política y simbólicamente que elijamos hablar como mujeres? Tuvo lugar una mesa de debate donde se invitó a reflexionar sobre la revolución de sentido que comporta para una mujer hablar y vivir en correspondencia con el cuerpo de sexo femenino. Se celebró en el marco de las Jornadas Radicalmente feministas (40 años de feminismo en Cataluña).

El método, siguiendo el del encuentro de Pastúm II, celebrado en esta localidad italiana en octubre de 2012, fue tomar libremente la palabra durante un tiempo máximo de cinco minutos por intervención, las veces que cada una creyera conveniente.
A mi modo de leer aparecen además de las diferentes experiencias de las mujeres participantes, palabras significativas en torno a la mudez, bien por timidez, bien por bloqueo cuando no coinciden cuerpo y palabra. Se habló también de cómo es de diferente hablar en los espacios entre mujeres, o en los espacios mixtos. De todas maneras, lo que quisiera destacar es el matiz para mí, aprendido de este encuentro y de sus participantes, sobre la diferencia entre hablar en género femenino y hablar como mujer. A partir de aquí se retoma la aportación de lo que significa, es estar al descubierto, aportación y aprendizaje de María –Zambrano y, planteado por varias, como sentir un agujero en su cuerpo cuando este no está presente, cuando los espacios están tan imbuidos de histórico patriarcal y sobre todo lo que implica el no poder hablar en dichos espacios como mujer y de lo que significa como pérdida de sentido. También se destacó el aprender y poner atención a lo que enseña la dificultad, lo que te dice al respecto, el cuerpo.

El proyecto de artista de Laura Delgado Un ritual 2016, adaptación de la serie de aguafuertes “Lavamos una y otra vez” donde la autora plantea: “Recojo la experiencia cotidiana desde su carga simbólica como renovación y liberación del dolor acumulado. Tomo la rabia de generaciones atrás, froto con fuerza, aclaro y vuelvo a aclarar”. Esta adaptación me ha traído imágenes y paisajes de mujeres en mi tierra lavando sobre los ríos. También me evoca a muchas mujeres de distintos lugares del mundo haciéndolo. Me ha abierto la mirada a prácticas que parecen ancestrales, de este país y que permitían el dialogo, el intercambio, la palabra, el contraste de experiencias y sobre todo, como bien lo dice la autora, esa experiencia de renovación y liberación del dolor acumulado pero también en medio de ello, me parece de las tristezas y las alegrías compartidas.


El tema monográfico,“Los úteros de las mujeres ni se compran ni se alquilan” aborda la reflexión a que le da título, algunos artículos a los que me referiré muy brevemente.

El primero de ellos es de Alessandra Allegrini “La gestación para otros: ni un derecho ni tan solo un mercado.”

Este artículo trabaja sobre la atención que hemos de prestar a la retórica del derecho que domina el debate sobre la Gestación Para otros desde la perspectiva de la tecnociencia y viceversa. La primera porque se elabora desde una idea de igualdad universal y abstracta de hombres y mujeres. No se trata de un derecho sino de razones de mercado, de capitalismo o más concretamente de neoliberalismo. La segunda, la tecnociencia en tanto que medio, instrumento, es decir indiferente en dos sentidos: indiferente porque es neutral entendido como finalidad e indiferente porque neutra, desde el punto de vista de quien la piensa y quien la hace.

Entre las dos –neoliberalismo y tecnociencia- hay un vínculo. Recordarlo, dice la autora nos ayuda a tener presente que la genitorialidad no es igual para hombres y mujeres, así como la maternidad no es igual que la paternidad.

La idea neoliberal de libertad que alimenta el mercado sin límites y que lleva a disponer libremente de los cuerpos de las mujeres como medios reproductivos a base de reproducción (de hijos) se refuerza en la misma idea de la misma tecnociencia como una apertura a posibilidades ilimitadas como superación de los límites que el deseo masculino en la historia occidental ha aplicado repetidamente.

El cuerpo ausente de Cristina Faccincani

Este texto trabaja desde los fragmentos y los indicios. Me referiré al primer y al segundo fragmento.

El primer fragmento, se refiere al sueño de una niña de una pareja de hombres, gestada por una mujer incubadora a cambio de dinero. La anécdota que sigue me fue relatada por una colega, dice la autora.

“Un famoso psicoanalista experto en sueños, después de una conferencia pública sobre la vida onírica, fue abordado por una pareja de progenitores hombres, que le interpelaron sobre un sueño recurrente y angustioso de su niña de cuatro años. La niña sueña una y otra vez que está encerrada sola en un garaje, y se despierta de la pesadilla llorando desesperada y llamando a sus padres, que la reconfortan y consuelan.”

Sorprende y conmueve dice Alessandra que el inconsciente de una niña tan pequeña consiga dar forma y representar una verdad vinculada con sus orígenes mediante una imagen (la del garaje) que remite a una relación de uso, el espacio carente de necesidad, desnudo de los elementos de deseo y de identificación que marcan la diferencia entre una casa habitada y un garaje.

Esta imagen del sueño impacta porque presenta la posibilidad en algunos casos y en otros la certeza, dice la autora de la ausencia de relación materna en estas formas de gestación, con su reducción de lo materno a una paridera/incubadora. Esto es el cuerpo ausente.

El segundo fragmento lo dedica a las mujeres parideras, de ellas se habla del motivo por el que lo hacen, la cuestión del dinero o su “oferta” como acto de amor.

La autora prefiere atravesar la cualidad perturbadora. La mujer gestante normalmente está centrada en sí misma y la futura criatura como unicidad. La criatura, según la autora, es percibida psíquica y físicamente como parte de si y muy poco como alteridad.

Gestación en otro, Está sucediendo. Pilar Babi Rourera

La autora nos plantea, partiendo de sí, lo que hace en el plano intelectual o relacional como un rasero que guía su comportamiento y escribe sobre su impedimento para ver y pensar que el tráfico de la capacidad generativa femenina sea una experiencia civilizadora, una oportunidad de libertad, alguna forma de bien.

Hace el recorrido de lo que es el vientre de alquiler: la gestación de una criatura por parte de una mujer que dará a luz a una nena o un nene que entregará a otros que aportan a través de un procedimiento de fecundación asistida, una célula fecundada o embrión que se implantará en la matriz de la mujer.

En Cataluña y en el estado español la gestación subrogada es ilegal.

Para la autora, la experiencia de la maternidad y la paternidad son experiencias humanas fundamentales. Sin embargo, lo que está en cuestión es si el deseo de tener descendencia es asumido como un derecho, pues la ley tiene dificultades para regular las experiencias corporales. Las leyes hablan de propietarios y de derechos y esto tiene una mala relación con los cuerpos: Ley del aborto, de violencia de género, la de dependencia, la de la eutanasia…tropiezan con dificultades ya que tienen presupuestos que dejan afuera la experiencia viva.

La legislación española permite la donación altruista de óvulos con una compensación por las molestias y el tiempo. Pero no hay donaciones de óvulos sin compensación económica, nos informa.

La donación altruista si existe, dice, en nuestra casa es la excepción. Las diferencias en las legislaciones son importantes y el montante de compensación también, en Francia, pequeña, y por tanto disuasoria, en algunos estados de EUA mucho más importante, para que actúe como reclamo.

Pilar Babi plantea su prevención hacia la comercialización de este bien escaso que es el ovocito femenino y hacia las consecuencias sobre la salud de estas mujeres, que, a veces, incluye complicaciones graves.

Se interroga sobre si el uso del cuerpo de otra para el beneficio propio a cambio de dinero, ¿es humanamente aceptable como bueno?

La gestación subrogada, afirma no es un formato más dentro de las técnicas de reproducción asistida. Hay un salto abismal. La utilización estratégica de una mujer para un fin, provoca el cambio radical. Naturalmente, si, se utilizan técnicas de reproducción asistida, pero va más allá de una técnica en sí.

En las condiciones actuales de crecimiento del mercado de maternidades subrogadas en países donde hay grandes dificultades económicas, la supuesta paridad de los contratantes –hombres y mujeres del primer mundo con mujeres necesitadas de otros mundos- es difícil de sustentar ¿Se puede hablar de libertad?

Las condiciones serán las del mercado, Si aumenta la oferta, se abaratarán los costes. Las mujeres que gestarán obtendrán –y está sucediendo- una pequeña parte de los dineros generados que quedan mayoritariamente, en manos de las empresas intermediarias.

Está claro que la criatura crece dentro del vientre, pero no es la matriz la que hace al hijo, es la mujer entera la que lo hace. Todo su cuerpo y todos aquellos recursos emocionales relacionados y trascendentes que la constituyen.

Hay experiencias humanas como la maternidad, continua la autora, que nos transforman de tal manera que no podemos anticipar hacia donde nos llevarán.

Apelar a la libertad y la responsabilidad en un contrato firmado es mirar parte de las caras de este poliedro, las caras jurídica y comercial. Vientres de alquiler, matrices de alquiler o gestación subrogada…La legalidad y las normas comerciales parecen dar razón de todo. Pero las experiencias de la maternidad, de la gestación y del parto son previas y más fundamentalmente humanas que los diferentes usos sociales por poderosos que sean.

Mary Shelley y su Frankestein ayudan a la reflexión. Lo que hizo monstruosa a la criatura, fue el abandono y la falta de amor. El progenitor no tuvo cuidado, ni se detuvo para explicarle su origen. Y entonces, enloquece.

“Donde es muy difícil poner amor es en el procedimiento en sí. ¿Cuál es el sentimiento de las mujeres durante el embarazo sometidas muchas veces a limitaciones en hábitos de vida, relaciones sexuales y personales, en las posibilidades de cuidado de su familia y de su vida? ¿Y en el parto? ¿Y en el momento de la entrega de la criatura?”

Pilar Babi habla de cómo la potencia del deseo de maternidad y también del de paternidad, es muy grande. Dice ella “Lo conozco muy bien. A veces crece cuando la adversidad no le da cumplimiento. Lo conozco muy bien pero también conozco la desmesura.” Cita a la filósofa Luisa Muraro quien dice así: “El deseo de ella no tiene fondo ni límite aliado con la técnica y con el mercado, se crea una desmesura temible”.

Finaliza con un interrogante “¿Cuál será nuestra medida? ¿Qué moderación posible encontraremos en la voracidad del dinero?”

Universitat de Barcelona
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