Los bibliotecarios enlace: avanzar hacia el éxito

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Anna Rovira
Servei de Biblioteques, Publicacions i Arxius
Universitat Politècnica de Catalunya
 

Kenney, Anne R. Leveraging the Liaison Model: From Defining 21st Century Research Libraries to Implementing 21st Century Research Universities
http://www.sr.ithaka.org/blog-individual/leveraging-liaison-model-defining-21st-century-research-libraries-implementing-21st [Consulta: 15/09/2014]

Recientemente, Ithaka, la consultora estratégica que da apoyo a las comunidades académicas, ha publicado el artículo de Anne R. Kenney y de Carl A. Kroch, bibliotecarias de la Universidad de Cornell, que estudian el cambio que actualmente deberían hacer los bibliotecarios académicos de enlace, a menudo llamados en nuestro contexto, bibliotecarios temáticos. Actualmente, la comunidad académica cuestiona el valor y sobre todo el coste de la biblioteca y las tareas de la biblioteca clásica han quedado totalmente obsoletas; es en este contexto que las autoras proponen diferentes vías para hacer evolucionar el modelo a partir de la figura del bibliotecario de enlace.

Tradicionalmente, las tareas del bibliotecario de enlace se centraban en el desarrollo de la colección y en los servicios de referencia. Universidades punteras como Minnesota, Cornell o Duke han hecho evolucionar las tareas del bibliotecario académico incrementando el apoyo a estudiantes y profesores, ampliando las responsabilidades de enlace, incluyendo tareas como la comunicación académica, el aprendizaje online, las herramientas digitales o la captación de recursos. Otras instituciones que han seguido el mismo modelo también han añadido otras responsabilidades: la curación de datos o de los perfiles de los investigadores, la participación en el workflow de la investigación o las nuevas formas de publicar. En esta línea, incluso se han creado blogs como el Dangerous Liaison de la Universidad de Washington.

A partir de la evolución de la figura del bibliotecario de enlace, el artículo introduce las siguientes ideas:

1) El bibliotecario de enlace aspira a mejorar los resultados académicos de la comunidad, a fortalecer el aprendizaje y a participar en todas las etapas de los ciclos de vida de la investigación, la docencia y el aprendizaje.

2) La figura de bibliotecario de enlace hasta ahora vigente no es la adecuada para las demandas y expectativas actuales. Instituciones como Cornell apuestan por que los bibliotecarios se integren en equipos multidisciplinares, trabajen con otros profesionales y puedan apoyar en áreas clave como la comunicación científica, la publicación, los derechos de autor y la computación académica.

3) La promoción de herramientas de apoyo a estudiantes y profesores es otro tema importante: además de los repositorios institucionales y las herramientas de gestión de citas hay que apoyar en los planes de gestión de datos y en las herramientas que permiten la integración de procesos o el enriquecimiento del ecosistema de la investigación mediante las linked data, los identificadores persistentes y el desarrollo web semánticos.

Avanzar hacia el éxito:

A medida que se avanza en el modelo centrado en el compromiso activo con profesores y estudiantes, es necesario definir cómo medir el progreso, qué tareas hay que dejar de hacer y qué priorizar para obtener el mayor beneficio o como verificar que se está avanzando de forma adecuada. Más que definir lo que los bibliotecarios de enlace tienen que hacer lo que hace falta es ver cómo los esfuerzos de estos tienen un impacto en los resultados de los profesores y estudiantes. En esta línea, el artículo propone las siguientes acciones:

1) Seguir los indicadores de la Universidad y no los de la biblioteca: muchas universidades están creando cuadros de mando ofreciendo datos analíticos sobre contratación, admisión y tasa de graduación, tiempo para graduarse, rendimiento académico, apoyo económico, ratios estudiantes/profesor. ¿Qué relación hay entre estos y la biblioteca?

2) Hacer equipo con las unidades que recogen y apoyan en estos indicadores: algunas bibliotecas están haciendo importantes alianzas con las oficinas de asesoramiento a la investigación de la Universidad, acción que permite a la biblioteca entender las tendencias, las estructuras o las políticas académicas y buscar oportunidades para ofrecer nuevos servicios.

3) Desarrollar estrategias de intervención y apoyo por parte de la biblioteca en los puntos débiles detectados por la Universidad. Es importante saber apoyar a la institución en el momento oportuno.

4) El trabajo del bibliotecario de enlace debe pasar de tener impacto a nivel individual a tener impacto a nivel de un departamento o de un grupo de investigadores de una misma disciplina.

5) Hacer el seguimiento de las relaciones con los departamentos, midiendo y registrando las interacciones de los bibliotecarios de enlace con estos a partir de herramientas como Count-it.

6) Construir el servicio basado en el bibliotecario de enlace de forma iterativa ya partir de la situación de cada universidad.

Por último, el artículo presenta una interesante mesa para alinear las tareas de los bibliotecarios de enlace con los objetivos académicos y medir sus resultados. Concluye que las bibliotecas deben estar preparadas para responder a preguntas como: ¿qué hace la biblioteca para promover la productividad académica? ¿Lo hace siempre de la manera más eficaz y eficiente? El artículo revela que cada vez será más importante hacer el seguimiento de cómo la biblioteca se implica en las actividades académicas dejando de ser un proveedor de contenidos para pasar a ser una pieza esencial en la infraestructura del conocimiento de la Universidad.