Juanjo Boté
Facultat d’Informació i Mitjans Audiovisuals
Universitat de Barcelona (UB)
Hurley, Grant; Shearer, Kathleen (2019). Final report of the survey on digital preservation capacity and needs at Canadian memory institutions, 2017-18. [Ottawa]: Canadian Association of Research Libraries. 68 p. Disponible en: <http://www.carl-abrc.ca/wp-content/uploads/2019/11/Digital_preservation_capacity_finalreport_EN-1.pdf>. [Consulta: 14/04/2020].
El Digital Preservation Working Group de las instituciones de memoria histórica del Canadá ha realizado un estudio sobre las necesidades y la capacidad de preservación digital de dichas instituciones, entre las cuales destacan instituciones gubernamentales, archivos, bibliotecas y museos.
En este estudio participaron 52 instituciones y se realizó en dos fases, comprendiendo instituciones asociadas a la CARL (Canadian Association of Research Libraries) en la primera fase. En la segunda, se invitó a participar a instituciones similares no asociadas a la CARL. Del informe, publicado en noviembre de 2019, se desprende que el 94 % de estas instituciones están recolectando material digital de origen o nacido digital, tanto publicaciones como objetos digitales de donantes privados.
Un elemento para destacar son las políticas de preservación digital. Un 17 % de todas las instituciones participantes tienen activas políticas de preservación digital y un 19 % las están revisando.
Estos son días de reflexión y de revisión de nuestros hábitos y costumbres que nos han llevado, en algunos casos, a reconocer el valor de algunos servicios que como sociedad habíamos ido dejando abandonados al no considerarlos suficientemente esenciales. Una magnífica muestra es, por desgracia, el reconocimiento diario que recibe el personal de los servicios sanitarios.
Choice es una unidad editorial de la Association of College & Research Libraries (ACRL), una división de la American Library Association (ALA). Choice y ACRL ofrecen herramientas de desarrollo profesional de biblioteconomía, dentro de las cuales se incluyen seminarios, podcasts, libros blancos, ensayos bibliográficos y publicaciones digitales, pensados para formar y reforzar las habilidades de los bibliotecarios. En este caso, se trata de un informe liderado por la reconocida profesora Carol Tenopir juntamente con tres profesores más de diversas universidades de los Estados Unidos.
Las bibliotecas de prisión han sido, desde hace muchos años, uno de los patitos feos en el campo de la Biblioteconomía. Se trata de un tipo de biblioteca que ha llamado muy poco la atención a los investigadores, como lo demuestra el hecho de que realizando la búsqueda «prison librar*» en cualquier campo de Web of Science se recuperan únicamente 109 resultados, desde 1958 hasta nuestros días. Es por ello que la publicación, el año pasado, de Books beyond bars: the transformative potential of prison libraries es una muy buena noticia para las bibliotecas penitenciarias, y no únicamente para sumar un recurso más a la escasa lista de obras sobre bibliotecas de prisión, sino por el prestigio de la entidad que la ha hecho posible, el
El mundo anglosajón ha acuñado en los últimos años la expresión «digital scholarship» para referirse al uso de recursos digitales en la investigación académica. El informe que reseñamos define el término como «the increasingly diverse application of digital technology to scholarly activity, with a particular emphasis on ope nness, cross-disciplinary collaboration, and challenging traditional and established methodological norms» (p. 7). Se trata, pues, de un concepto amplio —sin un equivalente claro en castellano— que incluye la creación y mantenimiento de repositorios, la adquisición de colecciones digitales, la organización de exposiciones virtuales, la preservación digital, la gestión de datos de investigación, el apoyo al acceso abierto o el desarrollo de plataformas de descubrimiento.
