Facultat de Biblioteconomia i Documentació
Universitat de Barcelona
Kennison, Rebecca; Norberg, Lisa. A scalable and sustainable approach to open access publishing and archiving for Humanities and Social Sciences. KN Consultants, 2014.
(http://knconsultants.org/toward-a-sustainable-approach-to-open-access-publishing-and-archiving/) [Consulta:01/09/2014].
Está claro que el acceso abierto ha avanzado mucho más en la teoría que en la práctica y esto se debe, en buena medida, a la ausencia de un modelo de financiación adecuado. Los APC (article processing charge) —las cantidades que paga el autor para compensar los costes de edición— sólo han tenido éxito en revistas de ciencias experimentales, tecnología y biomedicina. Es un sistema poco adecuado para determinadas disciplinas, como las ciencias humanas y sociales (CHS), en las que los autores tienen muchas dificultades para financiar su investigación.

Nos encontramos ante la tesis doctoral de María Kronqvist-Berg, directora de una biblioteca pública en Finlandia y miembro del proyecto de investigación sobre Biblioteca 2.0 de la Academia de Finlandia.
Un estudio encargado por la Comisión Europea aborda el tratamiento legal de la minería automatizada de textos y datos y si es posible la aprobación generalizada de una excepción legal en el ámbito de la propiedad intelectual en las actividades de análisis de datos asegurando un equilibrio de los diferentes intereses implicados, tal excepción ya existe en algunos países como Japón. El estudio resulta interesante por la exhaustividad con la que analiza los datos y su vinculación con los derechos de autor, las bases de datos sui generis y otros aspectos legales, como la protección de datos, la seguridad o las medidas técnicas de protección. Hasta concluir con la presentación pormenorizada de los elementos que justifican esta nueva excepción.
El Finch Report1 supuso una sacudida considerable en el panorama de la publicación científica en Open Access (OA). La British Academy, una institución independiente formada por académicos en Ciencias Sociales y Humanidades (CSH), consideró que era el momento adecuado para publicar un conjunto de contribuciones al debate sobre el OA, con detractores y defensores, así como algunos partidarios con reticencias. Se buscaron autores de procedencias diversas (académicos, editores, historiadores...) y en el preámbulo los coordinadores lamentaban la ausencia de los bibliotecarios. Aunque el estudio se aplicó en el Reino Unido, el resultado final tenía aportaciones extrapolables todo el mundo.
