Mònica Baró
Facultat d’Informació i Mitjans Audiovisuals
Universitat de Barcelona (UB)
ALA/AASL/CAEP School librarian preparation standards (2019) (2019). [Chicago, IL: American Association of School Librarians (AASL)]. 76 p. Disponible en: <http://www.ala.org/aasl/sites/ala.org.aasl/files/content/aasleducation/ ALA_AASL_CAEP_School_Librarian_Preparation_Standards_2019_Final.pdf>. [Consulta: 21/04/2020].
Los cambios que se producen continuadamente tanto en el mundo de la educación como de las bibliotecas requieren que los bibliotecarios escolares actualicen sus conocimientos y adquieran nuevas competencias y, por ello, se hace necesaria una revisión permanente de la formación básica y/o continuada que estos reciben para desarrollar su tarea. Para asegurar que esta formación es la adecuada, en algunos países de tradición anglosajona las asociaciones profesionales acreditan titulaciones, tanto a nivel de máster como de postgrado, en base a unos estándares que sirven para evaluar los programas de formación, y que se renuevan periódicamente para adaptarlos a las necesidades cambiantes de los entornos. Unos nuevos estándares, pues, establecen unos requerimientos actualizados para aquellos que muy pronto serán bibliotecarios escolares, pero también sirven de indicadores para aquellos profesionales que están en activo y, evidentemente, de guía para que los centros de formación revisen y actualicen, a su vez, los planes de estudio.
El Digital Preservation Working Group de las instituciones de memoria histórica del Canadá ha realizado un estudio sobre las necesidades y la capacidad de preservación digital de dichas instituciones, entre las cuales destacan instituciones gubernamentales, archivos, bibliotecas y museos.
Estos son días de reflexión y de revisión de nuestros hábitos y costumbres que nos han llevado, en algunos casos, a reconocer el valor de algunos servicios que como sociedad habíamos ido dejando abandonados al no considerarlos suficientemente esenciales. Una magnífica muestra es, por desgracia, el reconocimiento diario que recibe el personal de los servicios sanitarios.
Choice es una unidad editorial de la Association of College & Research Libraries (ACRL), una división de la American Library Association (ALA). Choice y ACRL ofrecen herramientas de desarrollo profesional de biblioteconomía, dentro de las cuales se incluyen seminarios, podcasts, libros blancos, ensayos bibliográficos y publicaciones digitales, pensados para formar y reforzar las habilidades de los bibliotecarios. En este caso, se trata de un informe liderado por la reconocida profesora Carol Tenopir juntamente con tres profesores más de diversas universidades de los Estados Unidos.
Las bibliotecas de prisión han sido, desde hace muchos años, uno de los patitos feos en el campo de la Biblioteconomía. Se trata de un tipo de biblioteca que ha llamado muy poco la atención a los investigadores, como lo demuestra el hecho de que realizando la búsqueda «prison librar*» en cualquier campo de Web of Science se recuperan únicamente 109 resultados, desde 1958 hasta nuestros días. Es por ello que la publicación, el año pasado, de Books beyond bars: the transformative potential of prison libraries es una muy buena noticia para las bibliotecas penitenciarias, y no únicamente para sumar un recurso más a la escasa lista de obras sobre bibliotecas de prisión, sino por el prestigio de la entidad que la ha hecho posible, el
