Equipo del Blok de BiD
Facultat d'Informació i Mitjans Audiovisuals
Universitat de Barcelona
El primer post fue hace ahora dieciséis años, el 2 de junio de 2010. Después de este han sido casi 600 posts escritos por cerca de 200 personas; en la nube de etiquetas puede verse la diversidad de temas que se han tratado. Hace dieciséis años, en la carta de presentación del Blok declaramos las intenciones del Blok: «ingerir, deglutir, regurgitar», es decir, seleccionar informes, resumirlos y analizarlos, y potenciar así la evolución y mejora de la praxis profesional. Facilitar a los bibliodocumentalistas estar al día de las novedades profesionales, conocer experiencias de otros y aplicarlas a nuestra realidad cotidiana.
En el primer post del Blok, Ángel Borrego destacaba como novedad que «los datos en bruto del informe están disponibles en la red», poniendo la atención en lo que ha acabado siendo la FAIRificación de los datos de investigación. El 18 de marzo de 2026, Carlos Lopezosa, en lo que habrá sido el último post del Blok, reseñaba un informe del que decía que es una lectura imprescindible para los profesionales «que deseen entender los retos técnicos, éticos y profesionales que plantea la IA en la ciencia contemporánea». Desde el comienzo hasta la despedida de hoy, el Blok ha querido utilizar la teoría para transformar la práctica, explorar el presente emergente para anticipar mejor el futuro, e invitar a la lectura de documentos técnicos y profesionales para fomentar la innovación.
Ahora, el equipo que hemos estado haciendo el Blok de BiD hemos decidido dejar de publicarlo. No ha habido un único motivo, pero el Blok, en estos últimos tiempos, ha ido decayendo y seguramente hemos sentido detrás de la nuca el aliento de unos tiempos nuevos que hacen que lo que ha estado haciendo el Blok haya perdido sentido. Seguramente el modelo que ha sido útil todos estos años ya no sirve. Seguramente no es tanto que aquello que motivó el Blok haya dejado de tener sentido y ya no cumpla una función, como que hace falta algo diferente.
Tenemos la suerte de formar parte de una profesión que experimenta, innova y evoluciona dentro de una realidad aceleradamente cambiante. Durante estos años, el Blok ha sido una ventana a ese mundo tan adaptativo y resiliente que forman las bibliotecas, los centros de documentación y las instituciones culturales. Este mundo continúa enriqueciéndose de los conocimientos y experiencias de otros y beneficiándose de compartir honesta y abiertamente sus avances y fracasos. El Blok cierra. Le decimos adiós con cierta tristeza, pero también con la satisfacción de haber cubierto una etapa y agradeciendo, con mucho afecto, a quienes lo habéis hecho posible escribiéndolo y leyéndolo.
© Imagen inicial cedida por el equipo del Blok de BiD
La irrupción de la inteligencia artificial (IA) en la investigación científica ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad que está afectando de manera directa a todas las disciplinas y a todas las fases del proceso investigativo. En este contexto, el informe The Role of Artificial Intelligence in Scientific Research, elaborado por el Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea, constituye una aportación especialmente relevante en este sentido. Se trata de un documento estratégico que combina el diagnóstico técnico sobre esta tecnología con su análisis científico, la reflexión epistemológica y una orientación práctica para el diseño de políticas públicas.

Desde que en el año 2021 el grupo de agencias de financiación conocido como Coalición S impulsó la estrategia de retención de derechos como una de las posibles opciones para alcanzar el acceso abierto inmediato, diversas instituciones europeas han optado por adoptar esta iniciativa como política propia. La retención de derechos consiste en no ceder de manera exclusiva los derechos de explotación de las publicaciones a las editoriales. Normalmente esta cesión se realiza mediante la transferencia de la titularidad de los derechos o bien firmando una licencia de publicación exclusiva. La estrategia impulsada por la Coalición S, como parte de su Plan S, consiste en impedir esta cesión porque existe una obligación previa frente a la agencia financiadora. Los investigadores no pueden asignar todos los derechos a los editores porque ya tienen una obligación adquirida.
