Facultad de Biblioteconomía y Documentación
Universitat de Barcelona
Comisión Europea (2010). Una agenda digital para Europa: comunicación de la Comisión al Parlamento europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones. COMO (2010) 245 final / 2. 26/08/2010. Comisión Europea. <http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=COM:2010:0245:FIN:.... [Consulta: 08/06/2011].

El término agenda, de origen latino, tiene una acepción en castellano que hace referencia a la relación de actividades que están pendientes de realización. Por si alguien está interesado, la lista de cosas que se tienen que hacer en TIC en Europa se han apuntado en el documento titulado "Una agenda digital para Europa", que fue aprobado a mediados de 2010 y que señala cuál es el horizonte de la UE en este ámbito hasta 2020. Se trata de un texto estratégico de primer nivel y forma parte de una de las siete iniciativas del programa Europa 2020 (http://ec.europa.eu/europe2020/index_es.htm), pensado para poner las bases para un cambio de modelo económico que ayude al viejo continente a salir de la crisis. La comisaria encargada de su gestión es Neely Kroes, vicepresidenta de la Comisión Europea.
Por delante y por detrás fue escrita en 1982 por Michael Frayn y explica, en esencia, como un grupo de actores intentan montar una obra de teatro. El espectador puede ver las dos caras de la función, la que se observa desde el patio de butacas y la que queda siempre oculta detrás de los decorados.
Todo parece indicar que el informe elaborado por el Observatorio de la Lectura y el Libro del Ministerio de Cultura, forma parte de una serie más extensa, que si irá publicando periódicamente, dedicada al análisis del libro digital en España.
Cuando hace unas décadas se empezó a hablar de los clientes de las bibliotecas (en lugar de los lectores o usuarios), utilizando un término más propio del lenguaje empresarial que de la tradición cultural, más de uno nos pusimos las manos a la cabeza y pensábamos que la biblioteca no debía tener como prioridad la rentabilidad económica, que la cultura y el conocimiento no debían ser objetos sometidos a las leyes de la oferta y la demanda.
La verdad es que cuando quiero comprar algo, normalmente me gusta ir a la tienda y elegir, pero cuando se trata de un producto que conozco no tengo ningún inconveniente, y de hecho agradezco, que me lo lleven a casa. En el mundo de la documentación me pasa algo parecido y un claro ejemplo de ello lo constituye la distribución de sumarios de revistas.
