Departamento de Biblioteconomía y Documentación
Universitat de Barcelona
i2010: Digital Libraries, High Level Expert Group, Copyright Subgroup (2008). Final report on digital preservation, Orphan works, and out-of-print works. European Comission. Information Society, 30 p. <http://ec.europa.eu/information_society/activities/digital_libraries/doc/hleg/reports/copyright/copyright_subgroup_final_report_26508-clean171.pdf>. [Consulta: 6/04/2011].
La experiencia acumulada en la organización de grandes proyectos de digitalización en el mundo occidental permite a estas alturas diagnosticar los puntos en los que la preservación y la difusión de la cultura entra en conflicto con los derechos de la propiedad intelectual.
Este desencuentro de intereses legítimos se evidencia de manera clara con la digitalización de obras sujetas a derechos y de la web, con el fin de preservación, y el tratamiento legal y económico de las obras huérfanas y descatalogadas. Se consideran obras huérfanas aquellas en las que los titulares de los derechos son de localización difícil o imposible. Nadie puede reutilizar las obras sin el consentimiento de los titulares, y la institución que realiza el proyecto de digitalización es necesario que se emplee diligentemente en su localización.
Desde 1978 OCLC tenía una sección dedicada a la investigación en biblioteconomía que investigaba los avances tecnológicos que podían mejorar los servicios bibliotecarios o que podían disminuir el coste de sus operaciones. Recuerdo un estudio de OCLC que investigaba la posibilidad de usar OCR para introducir mecánicamente información bibliográfica procedente de las portadas de los libros y ahorrar así costes en el catalogación. Esta actividad de investigación se ha visto aumentada con la constitución, ahora hará unos 5 años, de OCLC Research, un centro creado a partir de la incorporación de RLG a OCLC.
Si alguien nos pide ejemplos de innovadores en TIC es probable que se nos ocurran enseguida los nombres de Paul Allen y Bill Gates (Microsoft), Steve Jobs y Stephen Wozniak (Apple) o Larry Page y Sergey Brin (Google). Es también probable que los tengamos asociados con la imagen romántica de unos chicos brillantes que construyeron los cimientos de tres grandes empresas en el garaje de su casa.
Alison Babeu es, con otros profesionales como Gregory Crane, Matteo Romanelli o David Bamman, parte de una élite de 'bibliotecarios digitales' que trabajan o han trabajado en proyectos que pretenden dar una presencia de calidad en la tradición clásica en red. Y seguramente en el ámbito de los estudios clásicos, tan complejos como multidisciplinares, el proyecto Perseus Digital de la Tufs University es un referente básico. La autora del proyecto, trabajó desde el año 2004 en él.
Ya a casi nadie sorprende, o al menos así debería de ser, la aparición de nuevos modelos de negocio en relación al libro y las tareas que tradicionalmente realizamos los profesionales de la información, cuyo origen a veces se pierde en el devenir de los siglos. Quienes llevamos al menos una veintena de años en la profesión hemos tenido la gran fortuna de haber sido testigos de primera línea en este viaje iniciático cuyo principio fue próximo a la tradición casi milenaria del bibliotecario y cuyo final está por escribir. Actualmente en la profesión existe una gran incertidumbre sobre hacia dónde nos dirigimos y cuál debe ser la naturaleza de los servicios de información, ello también es en cierta manera lógico, ya que ahora más que nunca somos intermediarios que realizamos una serie de tareas poco visibles y definidas, que a veces son atribuidas a otros profesionales como editores, gestores o informáticos.
