Universitat de Barcelona
Kirshenbaum, Matthew; Ovenden, Richard; Redwine, Gabriela. (2010) Digital Forensics and Born-Digital Content in Cultural Heritage Collections. Washington, DC: Council on Library and Information Resources. http://www.clir.org/pubs/abstract/pub149abst.html
¿A qué se refiere, precisamente, el término digital forensics? Antes de definirlo hay que precisar que, a diferencia del uso limitado al campo médico en castellano, la palabra forensics en inglés se refiere a la aplicación de una variedad de técnicas para resolver dudas y responder a preguntas para el buen funcionamiento del sistema judicial. En consecuencia, digital forensics abarca los procesos que sirven para:
descubrir, autenticar y analizar los datos en formato digital para producir resultados dignos de ser admitidos en el entorno legal.
El propósito del informe reseñado es doble: explicar el campo de digital forensics al colectivo del patrimonio cultural y exponer los posibles puntos de convergencia entre los dos campos, con la expectativa de que determinados métodos y aplicaciones de los forenses digitales puedan servir también para los archivos y bibliotecas –sobre todo en cuanto a la custodia de fondos de manuscritos digitales. Tal y como lo formulan los autores, hay poca diferencia entre:
En un momento en el que el interés por las monografías en las bibliotecas universitarias se centra en la incorporación de los libros electrónicos a la colección, nadie parece acordarse de los libros en papel. Sin embargo, la Cornell University encargó recientemente a un grupo de trabajo que estudiara el uso de las monografías impresas en la biblioteca. El objetivo era saber cómo circulan los libros para mejorar la gestión de la colección, intentando responder a preguntas como las siguientes: ¿hasta qué punto es justificable la existencia de un porcentaje de libros en la colección que nunca salen en préstamo?, ¿debe considerarse la adquisición, gestión y conservación de estos libros un gasto superfluo o una inversión en una colección de reserva estratégica?
Este estudio editado por el CLIR (Council on Library and Information Resources) trata de poner las bases para una buena gestión del nuevo ambiente digital. Ello llevará a una reconceptualización de la universidad moderna y por supuesto de las bibliotecas universitarias.
Recientemente en otros foros se ha venido comentando el creciente desapego que existe en la actualidad entre los investigadores/profesores y la biblioteca universitaria. El investigador actual parece que ya no necesita a la biblioteca y la biblioteca, en su enésima crisis de identidad, parece que debe buscar nuevas competencias y servicios que ofrecer a éstos usuarios para su supervivencia. Este alejamiento, independientemente de las razones que lo han producido, no es exclusivo de España ya que en otros países se está produciendo una situación análoga (parece que es una preocupación común) por lo que se elevan las voces que ven necesario el volver a tender puentes entre bibliotecarios e investigadores. Para ello es necesario conocer exactamente a que dedican su tiempo nuestros investigadores y precisamente en este tema se centra uno de los últimos informes de la OCLC titulado "A Slice of Research Life: Information Support for Research in the United States".
