Carlos Lopezosa
Facultad de Información y Medios Audiovisuales
Universidad de Barcelona
Purificato, E., Bili, D., Jungnickel, R., Ruiz-Serra, V., Fabiani, J., Abendroth-Dias, K., Fernández-Llorca, D., & Gómez, E. (2025). The role of artificial intelligence in scientific research : a science for policy, European perspective, Publications Office of the European Union. <https://data.europa.eu/doi/10.2760/7217497>. [Consulta: 18/03/2026].
La irrupción de la inteligencia artificial (IA) en la investigación científica ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad que está afectando de manera directa a todas las disciplinas y a todas las fases del proceso investigativo. En este contexto, el informe The Role of Artificial Intelligence in Scientific Research, elaborado por el Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea, constituye una aportación especialmente relevante en este sentido. Se trata de un documento estratégico que combina el diagnóstico técnico sobre esta tecnología con su análisis científico, la reflexión epistemológica y una orientación práctica para el diseño de políticas públicas.
Uno de los principales valores del informe del JRC es su enfoque sistemático, ya que analiza el impacto de la inteligencia artificial siguiendo, para ello, las etapas clásicas del proceso científico. Es decir, se centra en cuestiones como la formulación de preguntas de investigación, la revisión de la literatura, la generación de hipótesis, el diseño experimental, el análisis de datos y la comunicación de resultados.


Desde que en el año 2021 el grupo de agencias de financiación conocido como Coalición S impulsó la estrategia de retención de derechos como una de las posibles opciones para alcanzar el acceso abierto inmediato, diversas instituciones europeas han optado por adoptar esta iniciativa como política propia. La retención de derechos consiste en no ceder de manera exclusiva los derechos de explotación de las publicaciones a las editoriales. Normalmente esta cesión se realiza mediante la transferencia de la titularidad de los derechos o bien firmando una licencia de publicación exclusiva. La estrategia impulsada por la Coalición S, como parte de su Plan S, consiste en impedir esta cesión porque existe una obligación previa frente a la agencia financiadora. Los investigadores no pueden asignar todos los derechos a los editores porque ya tienen una obligación adquirida.
Cuando pensamos en literatura africana, a menudo nos vienen a la cabeza grandes nombres que han marcado el canon mundial: Chinua Achebe, Amos Tutuola, Ngũgĩ wa Thiong’o, Nadine Gordimer, Wole Soyinka o, más recientemente, Abdulrazak Gurnah, Tsitsi Dangarembga y Chimamanda Ngozi Adichie. Sin embargo, detrás de estas voces que han traspasado fronteras hay una realidad bastante compleja: una industria del libro desigual, frágil en muchos aspectos, pero con un potencial creativo y económico inmenso. Precisamente esto es lo que analiza con una profundidad inédita el informe The African Book Industry: Trends, Challenges & Opportunities for Growth, publicado por la Unesco en 2025.
