Universitat Oberta de Catalunya
European Commission (2011). Commission Recommendation of 27 October 2011 on the digitisation and online accessibility of cultural material and digital preservation (2011/711/UE). <http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:L:2011:283:0039:0045:EN:PDF> [Consulta: 18/02/2015]
European Commission (2014). Implementation of Commission Recommendation on the digitisation and online accessibility of cultural material and digital preservation: progress report 2011-2013: working document (sep 2014). <https://ec.europa.eu/digital-agenda/sites/digital-agenda/files/Council%27s%20conclusions_0.pdf> [Consulta: 18/02/2015]

A la hora de producir informes a la Comisión Europea no le gana nadie. En nuestro sector, la Digital Culture de la Digital Agenda for Europe --parte de la estrategia Europa 2020-- es una mina. Una declaración solemne encabeza su web: "Hacer accesibles en línea las colecciones de las bibliotecas, museos, archivos y archivos audiovisuales de Europa es beneficiar [win-win, en el original] a la cultura, el crecimiento económico y la realización individual". Y ciertamente, nadie puede decir que haya habido dejadez de funciones en la producción de informes, recomendaciones y evaluaciones que avalan esta difícil misión, dado el rol de la Comisión como acompañadora e inspiradora de acciones para hacer accesibles las colecciones de las instituciones de la memoria.
Pasan los años y los estudios sobre el papel de las bibliotecas escolares en el sistema educativo y su impacto sobre los aprendizajes, cuando estas funcionan con un mínimo de requisitos, se suceden. Es verdad que estos estudios ocurren, mayormente, en países con una cultura bibliotecaria más asentada, donde no se concibe un centro educativo sin una biblioteca convenientemente dotada de recursos y de personal, principalmente en la enseñanza secundaria. Es verdad, también, que los legisladores educativos habían olvidado durante mucho tiempo a las bibliotecas escolares en este país, y el panorama es muy diferente aún en las diferentes comunidades autónomas. Pero son tan categóricos los resultados de los informes que nos fueron llegando del otro lado del Atlántico, principalmente; son tan claros los argumentos de todos los expertos que se han acercado a la realidad de la biblioteca escolar; tan evidentes los resultados en los centros donde la biblioteca se activa (aún con profesorado sin apenas tiempo para atenderla), que nada parece explicar la ausencia de medidas para asegurar la presencia de bibliotecas realmente útiles en todos y cada uno de nuestros centros escolares.

Desde las declaraciones de Budapest, Bethesda y Berlín hasta la progresiva generalización de políticas institucionales sobre el acceso abierto en todo el mundo han transcurrido más de diez años y el camino que no ha sido fácil, aunque se ha ido jalonando de logros de diferente magnitud que finalmente han ido conduciéndonos, entiendo que de manera irrevocable, a la consolidación del acceso abierto como modelo alternativo de comunicación científica. Quizá esta expresión grandilocuente en España debería ser matizada, pero en cualquier caso son muchos los pasos dados, para trabajar en el éxito del Open Access. Uno de los más significativos fue la consagración de un artículo de la
