Ángel Borrego
Facultat d’Informació i Mitjans Audiovisuals
Universitat de Barcelona (UB)
Aguilera, Begoña; Casaldàliga, Anna; Losada, Marina; Marset, Lola; Melero, Remedios; Ortiz, Eva; Rodríguez, Encarnación; Rovira, Anna (2023). Medición del acceso abierto en las universidades españolas y el CSIC (2018-2022). REBIUN. (Estudios e informes). Disponible en: <https://hdl.handle.net/20.500.11967/1346>. [Consulta: 23/02/2024].
En los últimos años, REBIUN ha elaborado dos informes al objeto de medir la disponibilidad en acceso abierto de la producción científica de las universidades españolas y del CSIC. En 2023, el Subgrupo de Acceso Abierto de REBIUN ha actualizado esos datos con un nuevo análisis de la evolución del acceso abierto a los documentos publicados entre 2018 y 2022.
A nivel metodológico, la principal novedad de este trabajo respecto a ediciones anteriores es el uso de OpenAlex como fuente de los datos. OpenAlex, cuyo nombre alude a la biblioteca de Alejandría, es un catálogo abierto y gratuito de documentos científicos, investigadores, revistas, instituciones, temas, editoriales y agencias de financiación, así como de las conexiones que se establecen entre esas entidades. A pesar de que su lanzamiento es relativamente reciente, en enero de 2022, el producto se ha consolidado como fuente para la elaboración del CWTS Leiden Ranking Open Edition y diversas instituciones francesas, como el CNRS, La Sorbonne o el Ministère de l’Enseignement Supérieur et de la Recherche han anunciado su adopción como fuente de información alternativa a Scopus y Web of Science.
Sin duda, en los últimos años hemos escuchado y leído mucho sobre ciencia abierta: el cambio de paradigma que supone, sus ventajas y limitaciones…, pero lo cierto es que, a pesar de ser un tema muy discutido, el propio concepto y su alcance no siempre son tan conocidos dentro del ámbito académico. Asimilar «ciencia abierta» con «acceso abierto» es una de las confusiones más frecuentes y nos puede llevar a invisibilizar muchos de los otros componentes que integran este movimiento y que suelen tener un grado de desarrollo e implementación muy desigual.
En la actualidad, el acceso abierto es un objetivo indiscutible que alcanzar por las instituciones de investigación. Al promover el acceso libre y gratuito a la investigación se facilita el intercambio global sin restricciones y se potencia la aceleración del progreso científico. El acceso abierto nació de los propios investigadores, pero ha sido en la última década cuando se han conseguido mayores avances gracias a los mandatos de las agencias financiadoras.
Tras muchos años de falta de protagonismo de las organizaciones internacionales de gobernanza de la ciencia (Unesco, International Science Council [ISC], Committee on Publication Ethics [COPE], etc.) en el debate y el combate de las publicaciones depredadoras, desde 2019 se observa una mayor preocupación por dar un enfoque más sistémico como respuesta al problema de las revistas y congresos depredadores, en los que se puede publicar casi cualquier cosa a cambio del pago correspondiente. Un ejemplo de ello sería el COPE discussion document: predatory publishing (2019), que pone de manifiesto esta implicación, al tiempo que visualiza el retraso con el que se abordó este enfoque más institucional. Desde que en 2010 Jeffrey Beall1 acuñó el término predatory open-access publishers la comunidad académica y los investigadores dedicados al estudio de la comunicación científica han prestado mucha más atención que las organizaciones internacionales a un tema que ha sido, y sigue siendo, conflictivo en el contexto de debate sobre el futuro del acceso abierto.
