¿La biblioteca moderna? SCONUL presenta estudios de casos de espacios bibliotecarios mejorados con tecnología

José Pablo Gallo León
Director de la Biblioteca de la Universitat de Alicante


SCONUL Technology and Markets Group (2025). The modern library: technology-enhanced library spaces. London: SCONUL <https://www.sconul.ac.uk/knowledge-hub/library-technologies/the-modern-library-technology-enhanced-library-spaces/>. [Consulta: 04/08/2025].


SCONUL, a través de su Grupo de Tecnología y Mercados (Technology and Markets Group), presenta un informe con estudios de casos de espacios bibliotecarios altamente tecnológicos en el Reino Unido e Irlanda. 

Recordemos que SCONUL, la Sociedad de Bibliotecas Universitarias, Nacionales y Universitarias (Society of College, National and University Libraries), es una asociación profesional de bibliotecas académicas y de investigación del Reino Unido e Irlanda. Podría asimilarse a nuestro REBIUN, pero hay grandes diferencias organizativas y más bien fue una fuente de inspiración para el nacimiento de esta. Se trata de una organización muy veterana, pues cuenta con 75 años, que a lo largo de ese tiempo ha ido integrando diversas tipologías de universidades (politécnicas, colegios universitarios), hasta llegar a 196 miembros. 

SCONUL mantiene una línea de trabajo constante sobre los espacios bibliotecarios, como por ejemplo con los Library Design Awards, nacidos en 1973 y que tienen lugar cada tres años. No se trata de un premio arquitectónico stricto sensu, sino que «su objetivo es fomentar las buenas prácticas en la planificación y el diseño de bibliotecas y reconocer los ejemplos más destacados de diseño vanguardista. Los premios se otorgan en función del diseño funcional de los edificios y su carácter transformador, más que por sus méritos puramente arquitectónicos». (SCONUL, s.a.)

Con estos antecedentes surge este estudio, que se inscribe en una corriente de preocupación por la evolución de los espacios, compartida por las bibliotecas académicas de todo el mundo. Por ejemplo:

  • El último informe de tendencias en bibliotecas universitarias de la ACRL (2024), señalaba los espacios de forma directa en cinco tendencias (Disrupting and Reconceiving Collection Practices; Post-pandemic Workplace and Hybrid Work Environments; Makerspaces and Tech Spaces; Supporting Student Well-being Post-pandemic); y como necesidad añadida en otras dos (AI and AI Literacy; Open Pedagogy and Instructional Design). Esto es, en un total de 7 de 10 tendencias.
  • New Model Library,  de OCLC (Connaway, et al., 2021)1 constató la importancia permanente e incluso renacida de los espacios como consecuencia de la pandemia. La misma organización, a través de otro informe basado en encuesta (Redefinir la experiencia bibliotecaria, Connaway, et al., 2023), señalaba que las bibliotecas ofrecerán cada vez más sus espacios como un servicio.

  • Además, REBIUN dedica una de sus áreas de la actual Línea 1 de su V Plan Estratégico a los espacios,2 siguiendo el camino señalado por las últimas Jornadas CRAI de 2023. 

Esta propuesta de SCONUL muestra buenas prácticas de desarrollo de espacios bibliotecarios académicos de su ámbito. Se puede decir que sigue la línea de las publicaciones del LIBER Architecture Working Group,3 pero centrándose en espacios mejorados a través de la tecnología y con un carácter menos descriptivo, dirigido a señalar los beneficios y dificultades de estas transformaciones. En otras palabras, no se trata de planos detallados ni de exhaustivas listas de equipamientos, sino de presentar qué se ha implementado, por qué, sus limitaciones y sus resultados. 

El estudio tiene el objetivo de responder a la cuestión ¿Cómo es una biblioteca académica moderna? Para hacerlo se recogen una serie de espacios innovadores en cuanto a su diseño y ejecución. Son lugares que proporcionan acceso a los últimos equipos tecnológicos, tanto de hardware y software, en laboratorios multimedia y espacios de creación (makerspaces y similares). 

Igualmente, se pretende proporcionar ejemplos inspiradores para conseguir el apoyo en el desarrollo de estos nuevos espacios que, obviamente, suponen un alto costo para las arcas de las universidades. 

Los distintos casos se orientan a necesidades específicas de cada centro, pero se pueden generalizar algunas líneas de trabajo comunes: 

  • Tecnología usada con un fin. La tecnología se considera una herramienta, no una finalidad en sí misma. Se implementa para apoyar la misión y objetivos de la universidad. Citando la propia web del informe, «el desarrollo de estos espacios está alineado con la misión pedagógica de las instituciones anfitrionas, proporcionando nuevos enfoques para la creación de conocimiento, alimentando la creatividad, apoyando las humanidades digitales y fomentando el desarrollo de habilidades de alfabetización digital para apoyar los estudios, la investigación y la futura empleabilidad». 

  • Tecnología variada. Aunque sobre todo se presentan espacios de creación, también vemos otros usos de la tecnología. 

  • Colaboración con otras unidades. Muchos de los proyectos han sido desarrollados de forma conjunta con diversos departamentos, como servicios TIC, humanidades, etc., reforzando la ya añeja idea de la convergencia de servicios y de la biblioteca como punto central de la misma. 

  • Gestión del cambio. Relacionado con lo anterior, destacan los retos operativos que han supuesto estos proyectos: manejo y préstamo del equipamiento, mantenimiento, formación del personal y búsqueda de vías de financiación. 

  • Sostenibilidad. Aunque la sostenibilidad ambiental apenas es tratada, la económica aparece repetidamente.  

  • Adaptabilidad de los espacios. Bien en la operativa del día a día, bien de cara a evoluciones futuras.  

  • Inclusión. Se ha trabajado en asegurar la inclusividad de los nuevos espacios, tanto desde un punto de vista físico como funcional o académico.  

  • Creación de comunidades. Se refuerza el aspecto de la biblioteca como punto de encuentro y creadora de un espacio para todos, ayudando en la creación de comunidades.  

  • Evaluación e impacto. Se mide el impacto, con retroalimentación directa, documentación de casos u otros medios. Por ejemplo, en Cork se recibió un premio de la institución. 

  • Personal. La capacitación, provisión y variable entusiasmo del personal supone una constante, aunque normalmente se ha resuelto con aparente éxito.  

Los casos analizados son bastante numerosos y no ha lugar a reseñarlos en profundidad, pero se podría destacar: 

  • Digital Maker Space de la University of Exeter. Proyecto originalmente externo a la biblioteca, se vio clara la lógica de su integración en la misma. Se destaca su papel en la creación de lazos comunitarios, pero también dificultades de dotación de personal y de su formación. Se integran los nuevos servicios en los procesos anteriores.  

  • Digital Scholarship Studio del University College Cork (UCC). Interesa su apuesta por reequilibrar el espacio para la mejora del uso de las colecciones digitales e impresas. Proporciona infraestructura y personal especializado para el desarrollo de habilidades digitales, producción de contenidos y proyectos de humanidades digitales. En esto, también es interesante su vinculación con el aprendizaje de las competencias digitales desde la biblioteca.   

  • Maynooth University. Aprovecharon el éxito de su makerspace de 2015 para crear uno más completo. como un nuevo laboratorio multimedia. Es realmente reciente, inaugurado en la primavera de 2025. Se puede destacar que se planificó basándose en la experiencia previa y colaborando con otras unidades. 

  • School of Advanced Study, University of London. Este makerspace se centra en las Humanidades Digitales y está instalado fuera de la biblioteca, algo que no parece lo más deseable. Su ubicación en un edificio histórico y protegido ha dificultado su diseño.  

  • University of Winchester. La renovación, prevista para verano de 2015, de la Martial Rose Library busca pasar de ser un contendor de colecciones a un espacio tecnológico de aprendizaje de competencias que ayuden al alumnado en su futuro. La biblioteca incorpora entornos que simulan espacios profesionales, tecnologías inmersivas y áreas de bienestar estudiantil.  

  • The Edge de la University of Limerick. Destaca a primera vista su sistema robotizado de gestión de depósitos. También la voluntad de tener los espacios al día y estando atentos para ello a los ejemplos internacionales. 

  • Lancaster University. Se habla de cinco espacios altamente tecnológicos diferentes dentro de la biblioteca, proporcionando servicios a toda la comunidad y entendiendo lo digital y lo físico como una única cosa.  

  • uCreate Studio de la University of Edinburgh. Desde su origen en 2016, el espacio enfatiza la mejora de la empleabilidad del alumnado, pero quiere dar servicio a toda la universidad. La idea es mejorar la oferta de servicios como una extensión de los tradicionales.  

  • Immersive Learning Centre en Birkbeck, University of London. Previsto para otoño de 2025, se sitúa dentro y junto a la biblioteca con personal propio y externo. Desea complementar el aprendizaje realizado en las aulas incorporando el aprendizaje inmersivo mediante realidad virtual. El único proyecto con unos escuetos croquis.  

En definitiva, los ejemplos recolectados en este estudio pueden servir de inspiración para desarrollar proyectos propios. Señalan un camino de desarrollo de las bibliotecas académicas que refuerzan su labor ante la comunidad universitaria, ayudan a integrarlas en los objetivos de sus instituciones y permiten desarrollar lazos con otras unidades de la misma. 

No obstante, no podemos engañarnos: son proyectos complejos, costosos y con una obsolescencia bastante rápida, algo que afecta a su financiación. También preocupa el impacto sobre las plantillas. Estas mismas razones no impidieron en otro tiempo las profundas añaden una dificultad en la actualidad. 

Por otra parte, puede surgir la duda de si de verdad esta es la Modern library. En el estudio no sólo aparecen makerspaces y laboratorios de humanidades digitales, pero centran la mayoría de los proyectos. A estas alturas está universalmente aceptado que las bibliotecas universitarias dispongan de espacios de creación, algo que aparece prácticamente desde el origen de las bibliotecas públicas anglosajonas. Desde siempre han intentado incorporar la última tecnología para apoyar en sus objetivos, pero no parece lógico que la biblioteca moderna se circunscriba únicamente a tales espacios y servicios que, por otra parte, puede ser discutible que sean propios de la biblioteca en algunos casos. Resulta en esto significativo el ejemplo de Exeter o de la University of London. 

Las bibliotecas académicas ayudan a la creación de conocimiento y al aprendizaje mediante sus recursos y, en esto, son el entorno adecuado para tales servicios, pero no deben meramente suplantar el espacio propio de laboratorios, sino ofrecer un valor añadido. Deben tener esa bibliotecidad, ser reconocibles como bibliotecas. Limerick y Cork se ocupan claramente de conseguirlo, mientras que en otros casos, como Edimburgo o Maynooth, parece que ya lo ven como algo consustancial a su centro, al tener un maker de éxito desde hace años.  

La tecnología es indispensable para la biblioteca, que ha ido evolucionando en paralelo a la misma. Tanto con las tecnologías de la información, desde los manuscritos a la digitalización, como con otras que también han permitido que existan las bibliotecas como las conocemos (electricidad, técnicas constructivas, etc.). No sabemos si el título de modern library es un homenaje a esta denominación ya usada en el pasado para las bibliotecas públicas que supusieron una ruptura. No lo parece, pero está claro que las tecnologías se irán incorporando y modificando espacios y servicios, creando una nueva biblioteca moderna en cada época.  

Notas 

Referencias 

ACRL Research Planning and Review Committee. (2024). «2024 Top Trends in Academic Libraries: a review of the trends and issues». College & Research Libraries News, vol. 85, nº 6. <https://crln.acrl.org/index.php/crlnews/article/view/26379/34322>. [Consulta: 04/08/2025]. 

Connaway, L. S.; Cantrell, J.; Gallagher, P.; Langa, L. A.; & Rodriques, C. (2023). Redefining the library experience: Findings from the 2023 OCLC Global Council Survey. OCLC Research. <https://www.oclc.org/research/publications/2023/redefining-library-experience.html>. [Consulta: 04/08/2025]. Versión en castellano: https://www.oclc.org/content/dam/oclc/publications/global-council-survey/2023/Redefinirlaexperienciabibliotecaria-ES-A4.pdf. [Consulta: 04/08/2025]. 

Connaway, L. S.; Faniel, I. M.; Brannon, B.; Cantrell, J.; Cyr, C.; Doyle, B.; Gallagher, P.; Lang, K.; Lavoie, B.; Mason, J.; & van der Werf, T. (2021). New Model Library: Pandemic Effects and Library Directions. OCLC Research. <https://doi.org/10.25333/2d1r-f907>. [Consulta: 04/08/2025]. 

SCONUL (2025). Library Design Awards. <https://www.sconul.ac.uk/services-for-members/library-design-awards/>. [Consulta: 04/08/2025]. 

 

© Imagen inicial generada con inteligencia artificial (DALL·E, OpenAI).

«Viure entre llibres», pódcast de Martí Figueras

Antoni Daura Jorba
Llibreter i editor
Llibres Parcir
Manresa


Figueras, Martí. Viure entre llibres [pódcast]. [Sant Joan Despí]: 3Cat, 21 de abril de 2025. 12 episodios. <https://www.3cat.cat/3cat/viure-entre-llibres/>. [Consulta: 15 julio 2025].


La creación de pódcasts, es decir, contenidos grabados en audio de manera aparentemente espontánea y natural, como una conversación, difundidos mediante canales en línea, se ha convertido en una nueva forma de comunicación. Su agilidad y la simplicidad técnica a la hora de elaborarlos los han convertido en un producto atractivo, tanto para sus creadores como para los oyentes. Otra cosa es su perdurabilidad en el tiempo, pero eso ya es otra cuestión. No deja de ser, de hecho, un reportaje realizado en un momento determinado.

El mundo del libro también ha entrado de lleno. A veces, para hacer promoción de títulos o autores concretos. En esta ocasión, la serie que reseñamos se dedica a las librerías. Efectivamente, Martí Figueras visita una docena de establecimientos y mantiene un diálogo fluido con sus responsables: Ricard Caba (Nou Rals de Viladecans), Maite Cusó (La Pebre Negre de Barcelona), Irene Bonet (Drac de Olot), Fe Fernández (L’Espolsada de les Franqueses del Vallès), Toni Ferrón (Foster & Wallace de Vic), Marta Farré (La Singratalla de Tremp), Andrea Giovannoli (L’Argonauta de Balaguer), Anna Riberaygua (La Puça d’Arsèguel), Jaume Huch (Casa Huch de Berga), Ester Galindo (La 2 de Viladrich, de Tortosa) y Lídia Lobato, Meritxell Rals y Jordi Vilà (una representación de los libreros presentes en la booktown «Poble de Llibres», en Calonge).

Como podéis ver, una muestra variada y bien repartida por el país, con unos perfiles diversos, pero que mantienen unas afinidades compartidas: ser emblemáticas en su espacio, voluntad de actuar como foco de irradiación cultural, con un peso muy importante de las personas que las dirigen en lo que respecta a su gestión. El planteamiento de los diversos pódcasts es similar: describir la librería y su historia, así como reflexionar sobre el sector, especialmente desde su perspectiva local. Todo a través de un diálogo, que no entrevista. Eso hace que, a menudo, las respuestas a los temas que plantea el periodista se conviertan en unos monólogos algo largos, para mi gusto. Salvando aspectos particulares y personales, lo que explican y comentan los libreros se puede compartir y hacer extensivo a la mayor parte de la red librera de Cataluña. Se corroboran, una vez más, las dificultades cotidianas para sacar adelante el negocio, la supeditación al mercado editorial, que va siempre a lo suyo, escuchando poco la opinión de los libreros. Y el hecho, bien transversal, de que detrás de una librería habitualmente hay un/a emprendedor/a; en la mayoría de los casos, si no es de creación reciente, fruto de la tradición familiar.

En cualquier caso, se trata de una magnífica radiografía de una muestra representativa de la red de librerías independientes, cada una de las cuales con su singularidad e idiosincrasia. Todas venden el mismo producto, pero no de la misma manera ni exponen ni ofrecen los mismos fondos bibliográficos.

Es bueno que la ciudadanía tenga una percepción general y a la vez concreta de las librerías de nuestro país. Hasta ahora este formato atomizado ha funcionado –con dificultades, eso sí– razonablemente bien. Pero, ¿Cómo será el futuro? ¿Los nuevos modelos de venta en línea y a través de grandes cadenas permitirán su subsistencia? No lo sabemos. El tiempo nos lo dirá, pero conviene que el cliente lector continúe dándole apoyo, si no quiere perder la librería de proximidad, en favor de establecimientos clónicos e impersonales.

 

Esta reseña se publica juntamente con el Blog de l’Escola de Llibreria.

©Imagen inicial de Mohamed_hassan en Pixabay

Las bibliotecas, a lo largo de toda nuestra vida

Teresa Fèrriz Roure
Universitat Oberta de Catalunya (UOC)


The New York Public Library. Libraries & Well-Being: A Case Study from The New York Public Library [en línea]. Nueva York: The New York Public Library, 2024. https://www.nypl.org/spotlight/libraries-well-being-report. [Consulta: 9 juliol 2025].


El informe Libraries & Well-Being: A Case Study from The New York Public Library, publicado en 2024, es fruto de la colaboración entre la Biblioteca Pública de Nueva York y The Humanities and Human Flourishing Project de la Universidad de Pensilvania, y se centra en el estudio transversal de los factores que favorecen el bienestar de las personas y las comunidades, entendidas estas como instituciones cívicas que trabajan por el bien público.

La colaboración se inscribe en una investigación ya consolidada que ha llevado a la Universidad de Pensilvania a vincular el Proyecto HHF con instituciones culturales de todo Estados Unidos, en línea con la investigación en Arts in Health, que se ha acelerado en la última década a escala internacional.

El objetivo principal fue explorar el impacto positivo de la Biblioteca Pública en el bienestar individual y colectivo, a partir de un modelo de análisis propio que interconecta transversalmente conceptos clave y métodos cuantitativos y cualitativos procedentes de disciplinas como la psicología, la sociología, la información y las humanidades.

El estudio

Entre noviembre y diciembre de 2023 se realizó una encuesta multilingüe a los usuarios de la NYPL, en formato digital y presencial —se eligieron quince subsedes seleccionadas por su representatividad y heterogeneidad. Se obtuvieron 2.401 respuestas (1.765 en línea y 636 en papel), de las cuales el grupo investigador analizó 1.974, una vez excluidas aquellas que no cumplían los requisitos básicos. La encuesta se complementó con grupos de discusión dirigidos que se utilizaron para poner a prueba las preguntas antes del inicio de la campaña y, posteriormente, ampliaron las respuestas que se habían dado a cuestiones abiertas como: «How would your life be different without The New York Public Library?».

La estructura siguió el modelo PERMA modelizado por la Universidad, eminentemente descriptivo y correlacional, no causal. Tal como reconocen los investigadores, este análisis no genera evidencias científicas sino que permite observar patrones y tendencias que enriquecen los indicadores de evaluación empleados habitualmente por las bibliotecas.

Los resultados

Estas tendencias se conceptualizan a partir de veinte indicadores desplegados dentro de los tres grandes ámbitos analizados —tres estadios progresivos de lo que los investigadores denominan «flourishing», el proceso de desarrollo/enriquecimiento personal. He aquí las conclusiones más relevantes:

1. Las bibliotecas crean las condiciones para el bienestar: las bibliotecas proporcionan las condiciones ambientales necesarias para que las personas puedan sentirse bien; esto significa estabilidad, seguridad, refugio, evasión, paz y capacidad de concentración. Un resultado relevante fue el casi unánime 92% de los encuestados que expresaban la sensación de tener más calma y tranquilidad después de visitar la biblioteca. La describían como un «refugio seguro», un «segundo hogar» o un «oasis de calma» que les permitía huir del estrés y concentrarse en sí mismos.

2. Las bibliotecas activan los elementos centrales del bienestar que describe el modelo PERMA:

  • Emociones positivas como el optimismo y la capacidad de minimizar sentimientos negativos: un 74% afirmaba sentirse más preparado para afrontar sus retos personales, y el 73% comentaba sentirse más optimista sobre su futuro.

  • Compromiso a partir de una mayor implicación individual con el entorno: el 90% coincidió en que el uso de la biblioteca aumentaba su voluntad de aprender cosas nuevas e inspirarse.

  • Relaciones que fomentan los vínculos sociales, el apoyo mutuo y un mayor sentido de pertenencia: un 75% expresaba más empatía hacia los demás, y el 72% hablaba de una mayor conexión con la comunidad.

  • Sentido como propósito vital a partir del conocimiento y la reflexión: el 86% sintió que se informaba mejor de su entorno, y el 77% que sus actividades eran más útiles y relevantes.

  • Logro, que hace posible alcanzar los propios objetivos en los ámbitos profesionales, académicos y personales: un 73% mejoró en los estudios, un 72% en el trabajo o carrera profesional, y, de forma destacada, el 80% comentaba que su tiempo de ocio era más creativo.

3. Las bibliotecas promueven el desarrollo personal a lo largo de la vida: estas condiciones previas y los elementos centrales del bienestar mencionados hacen que las bibliotecas puedan describirse como espacios para el «flourishing», la expansión personal a lo largo de la vida. Así lo expresan más del 88% de los encuestados.

Dos indicadores me parecen especialmente significativos: una valoración más positiva, en general, de quienes viven en comunidades con menores ingresos y también de quienes visitan regularmente la biblioteca y hacen un uso más intensivo de ella, especialmente de las actividades programadas. Este uso cotidiano hace que los colectivos con más condicionantes sociales consideren las bibliotecas públicas como un«tercer espacio» de vida, complementario a los entornos domésticos y laborales. En el contexto norteamericano no abundan los lugares públicos a los que se pueda ir sin la expectativa de gastar dinero y las bibliotecas, además, permiten llevarse a casa bienes que no les sería fácil conseguir de forma cotidiana. Sin las bibliotecas —así lo afirmaba uno de los usuarios— su vida sería muy diferente, y no precisamente mejor.

El contexto

Este informe toma como marco teórico la llamada «psicología positiva», un campo de estudio que no tiene nada que ver con los libros de autoayuda: se dedica a comprender qué elementos construyen las trayectorias vitales de las personas, cuáles son más favorables para el enriquecimiento individual («flourishing», lo llaman) y qué características comparten las «instituciones duraderas y adaptables», que son reconocidas mayoritariamente por inspirar a las personas, conectar a las comunidades y generar sociedades más resilientes.

El análisis de una de las bibliotecas públicas norteamericanas de referencia, en un contexto como el actual con un cada vez mayor cuestionamiento de la inversión pública y una disminución del mecenazgo cultural, plantea un posicionamiento político claro. Si las bibliotecas son reconocidas por su capacidad de generar capital social, capital cultural y compromiso cívico es porque generalizan los beneficios del acceso a la información, y eliminan barreras socioeconómicas. Además del compromiso comunitario, que facilita las conexiones interpersonales en clave de equidad y responsabilidad: tener al alcance un bien público promueve la participación cívica y aumenta significativamente el sentido de la autoeficacia y del compromiso político.

Una lectura desde el sistema público catalán

Ciertamente, la gestión de las bibliotecas públicas norteamericanas difiere bastante de la catalana, que afortunadamente cuenta con el compromiso económico y político de todas las administraciones públicas. Aquí no tenemos la necesidad de justificar su utilidad, ya ampliamente legitimada, pero tampoco somos ajenos a un relato de cuestionamiento del estado del bienestar que aumenta en un marco de desafección política y donde la educación y la cultura tienen todas las de perder.

Es necesario seguir evolucionando los servicios de la biblioteca en un contexto de cambio social y de necesidades de la ciudadanía; en esta línea, los veinte factores de bienestar del modelo PERMA pueden ser útiles para ayudar a repensar lo que tenemos e invitar a imaginar iniciativas y proyectos innovadores que den respuesta a los retos emergentes.

No tengo ninguna duda de que hay que seguir abriendo las puertas de la biblioteca física porque el bienestar disminuye cuando el contacto es exclusivamente digital y, sobre todo, hay que reforzar la investigación y la evaluación para generar nuevos indicadores que nos muestren, de forma estructurada y fiable, cómo las bibliotecas se están adaptando a los nuevos contextos y siguen acompañando la vida de las personas, a lo largo de todo su ciclo vital. Una biblioteca en cada comunidad sigue siendo garantía de equidad, de cuidados y de seguridad democrática. Cuidémoslas a ambas.

 

©Imagen inicial de AldoRafa en Pixabay

Crónica de la jornada de Ciencia Ciudadana: el conocimiento no solo se comparte, sino que se construye colectivamente con y desde la sociedad

Candela Ollé 
Ciencias de la Información y la Comunicación - Universitat Oberta de Catalunya (UOC)

Aurora González-Teruel
Departamento de Historia de la Ciencia y Documentación - Universitat de València

Miembros del proyecto “Ciencia Abierta en España: la transición hacia un nuevo modelo de investigación”


Jornada de Ciencia abierta, ciencia ciudadana: impacto y beneficio social. Valencia: Universidad de Valencia. 4 vídeos. Disponible en: <https://www.youtube.com/watch?v=zgJqZRMsFFM&list=PLxHTIX0tYDtPDhEbeaoQG_quOLKhD5Qin>


El seminario “Ciencia abierta, ciencia ciudadana: impacto y beneficio social”, celebrado en la Universitat de València el pasado 6 de junio de 2025, se enmarca en el proyecto de investigación “Ciencia Abierta en España: la transición hacia un nuevo modelo de investigación”, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (Proyecto de I+D+i PID2021-125828OB-I00 financiado por MICIU / AEI /10.13039/501100011033 y por FEDER, UE) y liderado desde la FIMA y los ECIC-UOC. La jornada reunió a académicos, gestores y representantes de instituciones públicas con el objetivo común de reflexionar sobre las transformaciones contemporáneas en la práctica científica, derivadas de los principios de apertura, participación e impacto social.

¿Qué ha cambiado en los hábitos de lectura y compra de libros en Cataluña en 2024?

Marià Marín i Torné
Secretari tècnic del Gremi de Llibreters de Catalunya
Exdirector de l’Àrea del Llibre de l’Institut Català de les Empreses Culturals
Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya


Institut Català de les Empreses Culturals. Hàbits de lectura i compra de llibres - 2024 [en línea]. Barcelona: Institut Català de les Empreses Culturals, 2025. <http://hdl.handle.net/20.500.12368/36088>. [Consulta: 17 junio 2025].


Image_by_Pezibear_from_PixabayLlega una nueva edición del informe hábitos de lectura y compra de libros en Cataluña, que la Generalitat de Cataluña encarga a Conecta, la empresa que realiza el mismo estudio a escala estatal. Y ya que lo encarga la Generalitat, conviene saber qué destaca nuestra administración.  

Lectura frecuente, lectura en castellano e índice lector: 

- La lectura frecuente, aquella que más demuestra la fortaleza de las prácticas asociadas a la lectura, baja. 

    •  La lectura frecuente entre 2023 y 2024 se reduce ligeramente: del 60,0 % al 58,5 % (lectores frecuentes: quienes leen al menos una vez a la semana). 

- La lectura en castellano dobla la lectura en catalán y, con el tiempo, crece aún más. 

    •  El catalán como idioma habitual de lectura de libros se mantiene estable: del 34,3 % registrado en 2018, al 34,7 % en 2023 y un 34,6 % en 2024. El castellano continúa siendo la lengua mayoritaria de lectura: del 62,7 % en 2023 al 63,1 % en 2024. 

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