¿Qué ha cambiado en los hábitos de lectura y compra de libros en Cataluña en 2024?

Marià Marín i Torné
Secretari tècnic del Gremi de Llibreters de Catalunya
Exdirector de l’Àrea del Llibre de l’Institut Català de les Empreses Culturals
Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya


Institut Català de les Empreses Culturals. Hàbits de lectura i compra de llibres - 2024 [en línea]. Barcelona: Institut Català de les Empreses Culturals, 2025. <http://hdl.handle.net/20.500.12368/36088>. [Consulta: 17 junio 2025].


Image_by_Pezibear_from_PixabayLlega una nueva edición del informe hábitos de lectura y compra de libros en Cataluña, que la Generalitat de Cataluña encarga a Conecta, la empresa que realiza el mismo estudio a escala estatal. Y ya que lo encarga la Generalitat, conviene saber qué destaca nuestra administración.  

Lectura frecuente, lectura en castellano e índice lector: 

- La lectura frecuente, aquella que más demuestra la fortaleza de las prácticas asociadas a la lectura, baja. 

    •  La lectura frecuente entre 2023 y 2024 se reduce ligeramente: del 60,0 % al 58,5 % (lectores frecuentes: quienes leen al menos una vez a la semana). 

- La lectura en castellano dobla la lectura en catalán y, con el tiempo, crece aún más. 

    •  El catalán como idioma habitual de lectura de libros se mantiene estable: del 34,3 % registrado en 2018, al 34,7 % en 2023 y un 34,6 % en 2024. El castellano continúa siendo la lengua mayoritaria de lectura: del 62,7 % en 2023 al 63,1 % en 2024. 

Las impresiones personalizadas no son objetos únicos: es la economía

F. Xavier Llopis
Filólogo y editor

Anta, José Manuel; Abril, Luis; Gálvez, Ismael; Mellado, Arantxa. Libro blanco de la distribución POD [en línia]. [Madrid]: Fande (Federación de Asociaciones Nacionales de Distribuidores de Ediciones), 2024. 45 p. <https://www.podiprint.com/wp-content/uploads/2024/10/interactivo_BLANCO_.... [Consulta: 21.4.2025]. 


¿Cuál es vuestra opinión sobre la distribución POD (print on demand, impresión bajo demanda)? Esta es la cuestión que se nos plantea en esta reseña a demanda. 

La época digital (¿debemos llamarla era?) ha trastocado el ámbito del libro como probablemente nada lo había hecho desde Gutenberg. El libro, artefacto u objeto, mantiene la misma estructura sin modificaciones destacables, sea en papel o en formato digital. Ahora bien, todo a su alrededor es distinto. Todo se ha metamorfoseado. ¿Cómo hemos podido introducir tantos cambios y mantener el mismo resultado? Esta aparente paradoja no ha dado lugar, por ahora, a una nueva realidad. ¿O sí? El libro en papel sigue siendo un conjunto de páginas tipográficamente estructuradas e impresas que, añadidas una tras otra, y pliego tras pliego, se religan en unas cubiertas o se adhieren a unas cubiertas que las protegen. Nada que no hiciera Gutenberg (aunque sin tapas). Quizá alguien me dirá ahora: «pero el libro digital es otra cosa: un no-objeto (dentro de un objeto: el aparato electrónico)». Cierto: es una imitación. 

¿Y qué ha cambiado? En primer lugar, una vez tenemos el original (la materia intelectual), el proceso de preimpresión fue el primero en modificarse. Después le llegaría el turno a la impresión. Y desde hace unos años, a la autoedición y a la distribución: primero con la segmentación de los puntos de venta (librerías o grandes superficies comerciales y plataformas digitales) y enseguida con la personalización, es decir, el cliente tiene acceso a una gran cantidad de libros de la biblioteca de Babel borgiana, pagando el precio solicitado más los gastos de envío. 

En este pequeño añadido –los gastos de envío– es donde entra en juego la logística de la distribución. La cadena editor-distribuidor-librero-cliente se mantiene en líneas generales, pero se abre el abanico a otras posibilidades: a) editor-distribuidor-cliente; b) editor-librero-cliente; c) editor-distribuidor-librero-cliente. Tal vez deberíamos plantearnos si la eliminación de uno de los eslabones del proceso es un avance que vale la pena. Y la respuesta es que no. Ahora bien, ¿llegaríamos a un no tan rotundo si ponemos en juego otras cuestiones como la reducción del tiempo que puede tardar un libro en llegar a destinos lejanos, la eliminación del almacenamiento en editoriales y centros de distribución, la supresión de devoluciones a la editorial, el mantenimiento de un catálogo siempre disponible (incluidos libros de fondo), la posibilidad de convertir ese fondo en un ingreso constante para las editoriales, la no destrucción de estocajes, la producción ajustada a la demanda (solo se produce lo que se compra), etcétera

La respuesta a esta última cuestión la ofrece, en parte, el Libro blanco de la distribución POD, un trabajo de análisis riguroso elaborado por José Manuel Anta (Federación de Gremios de Editores de España), Luis Abril (Quares Salesforce), Ismael Gálvez (Podiprint) y Arantxa Mellado (LiberExpress), publicado en 2024. El lector debe saber, sin embargo, que se trata de una iniciativa privada en nombre de las empresas indicadas entre paréntesis tras cada autor, con el apoyo de la Federación de Asociaciones Nacionales de Distribuidores de Ediciones y del Ministerio de Cultura. 

Estructurado en cinco apartados (1. El modelo de distribución POD; 2. La cadena de suministro del libro; 3. La producción de libros en POD: la técnica de impresión digital; 4. El proceso de distribución POD, y 5. Distribución POD e internacionalización), más una introducción, unas conclusiones y un apéndice con casos de éxito, este libro blanco tiene la ventaja de mostrarnos todas las virtudes del sistema POD y el inconveniente de no profundizar en un sistema de distribución que aún no termina de despegar, pese a las ventajas que se describen. 

La pregunta es obvia. Si la técnica pone a disposición del mundo editorial y de la distribución un sistema que, en definitiva, podemos resumir (así lo dicen los autores en la introducción) que solo se producirá aquello que previamente se ha vendido, ¿por qué no termina de despegar? 

En la introducción, a nuestro parecer, es donde mejor se explicitan las ventajas del nuevo sistema, el POD (print on demand o impresión bajo demanda), en el que cualquier libro puede llegar al cliente en un plazo breve, con independencia del lugar donde se encuentre la editorial o el lector. Este primer beneficio, digamos cultural, va acompañado de otras ganancias económicas para editoriales y distribuidoras (eliminación del almacenamiento y del estocaje, destrucción de ejemplares e inversión en tiradas, por un lado; y ampliación del catálogo con libros vivos o reducción de los costes logísticos para las librerías, por otro). Pero la pregunta sigue sobrevolando el ambiente a pesar de las aparentes ventajas. Los autores esbozan, sin profundizar demasiado –para nosotros, el principal inconveniente de este libro blanco–, dos elementos: la falta de una cultura del riesgo y, como consecuencia, el aún elevado coste de la impresión 1x1. Así apuntan en el apartado 4.2 («La puesta a la venta del catálogo POD») que «...producir 1x1 es más caro que imprimir una tirada» (p. 36), pero que aun así, «la diferencia de precio no es más que una fase circunstancial en este modelo de comercialización, ya que se considera que cuando se normalice el POD y las ventas aumenten tanto como se espera, el volumen de producción permitirá un ajuste de costes que repercutirá en el precio de venta del libro» (p. 36). 

Si esta premisa no va errada, solo debemos esperar el tiempo necesario para la normalización del sistema y la expansión del modelo. Tal vez haga falta ser optimista por naturaleza para esperar este beneficio que –no lo olvidemos– tiene un componente básicamente económico, y pensar que en un proceso comercial donde todo son ventajas, haya que esperar para obtener dividendos. 

Las segmentaciones a las que nos ha acostumbrado el ámbito digital no siempre son palimpsésticas, sino más bien complementarias. Aunque en este ámbito hay otras que sí lo han sido. Es el caso de la tipografía de plomo, que dio paso al offset, y esta, al parecer, a la digital. Algunos pensamos que con cada cambio perdemos algo, pero la huella del plomo desapareció con el offset. En el caso de la distribución POD, por ahora, según los autores, la librería seguirá cumpliendo su función de ser el último eslabón antes del destinatario-cliente, ¿pero hasta cuándo? ¿Perderemos ahora al librero conocedor del cliente y del libro... si no lo hemos perdido ya? Y, en definitiva, ¿cómo se recupera una inversión (la del artefacto-máquina que realiza la impresión 1x1) sin dejarla concentrada en pocas manos que imponen modelos culturales? 

Y llegados al final, conviene aventurar una respuesta a la pregunta inicial. La distribución POD aún no ha alcanzado un grado suficiente de madurez (aunque pueda parecer novedoso según se desprende de la lectura del libro, la distribución POD está en marcha desde 2004, con las mejoras que ello ha comportado) para dar una respuesta satisfactoria a todas las ventajas que los autores plantean en el Libro blanco de la distribución POD. El elevado coste por unidad (cuestionado por algunos autores), las limitaciones en calidad y acabados, la externalización del proceso que reduce el control de calidad, y la dificultad para la editorial y el autor en los procesos de marketing configuran un conjunto de obstáculos que debería haberse tenido más en cuenta –y desmontarlos– en este libro, que adopta una mirada muy próxima al impresor –quizá un poco demasiado– y alejada del resto de actores del libro. Para terminar, diremos que la impresión 1x1 y la impresión digital son dos conceptos que no deben confundirse (algo que no hacen los autores, pero que tal vez, por la forma en que está redactado el texto, podría inducir a confusión al lector). 

Y punto final: este modelo convivirá con el modelo tradicional sin sustituirlo. 

 

Esta reseña se publica juntamente con el Blog de l’Escola de Llibreria.

© Imagen inicial generada con inteligencia artificial (DALL·E, OpenAI).

El libro contra todo lo demás

Luis Miguel Cencerrado Malmierca
Profesor del Departamento de Biblioteconomía y Documentación
Facultad de Traducción y Documentación de la Universidad de Salamanca


Albarello, Francisco; Wishchenbart, Rüdiger; Weel, Adriaan van der [et al.]. El libro contra todo lo demás [en línea]. Bogotá: Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe, Cerlalc. 2024. 90 p. <https://cerlalc.org/publicaciones/el-libro-contra-todo-lo-demas/>. [Consulta: 16 abril 2025]. ISBN 978-958-671-274-3.


Toparse con el título de la obra que tenemos entre manos puede resultar, cuando menos, provocador e inquietante. También, sin duda, este paratexto puede ejercer un efecto de llamada, de captura de la atención y motivar así al lector a zambullirse en su contenido. Quizás con el afán de resolver la duda de si se trata de una invitación a tomar parte activa de una cruzada en favor del libro frente a sus amenazas o si bien, por el contrario, es denuncia victimista de un contubernio generalizado contra el libro y la lectura.

Por fortuna, el contenido de la obra no es ni una cosa ni la otra. El mosaico que trazan los cuatro ensayos que componen la obra ofrecen equilibrados análisis y reflexiones en torno al libro y la lectura expresados desde diferentes ángulos y perspectivas. Las piezas analizan, en su conjunto, el presente y el futuro de la lectura, así como el impacto de los procesos de transformación digital en la industria editorial, en la distribución del libro, en su promoción y en la manera misma que los lectores y lectoras tienen de encarar la lectura en el momento presente.

Los textos tienen distinta procedencia en cuanto al ámbito desde el que surgen, el foro o canal a través del cual vieron la luz pública por vez primera y la fecha en la que fueron escritos. La compilación, por su parte, es de 2024, a cargo del equipo conformado por Cerlalc, el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe, bajo la coordinación académica de José Diego González M. y editorial de Daniela Abella.

El contenido del conjunto de los artículos afecta a los diferentes agentes y procesos de la cadena del libro, desde la creación, la edición, su difusión y promoción, así como a la recepción. Las reflexiones se tejen desde el marco compartido caracterizado por la diversificación de momentos y situaciones de lectura y escritura, de nuestro presente híbrido, entre lo analógico y lo digital. También bajo la presión de la economía de la atención y el proceso de transformación digital que experimentan nuestras sociedades y su impacto en la creación, el mercado editorial, la distribución de los materiales de lectura, al igual que al modo de acceso y disfrute de sus contenidos.

Así, se explora y reflexiona en torno al reto y desafío del libro en la era digital, los cambios en los hábitos de lectura y la competencia del libro, no solo frente a otros formatos digitales, pues como afirma Michael Tamblyn, el libro no solo compite con otros libros, sino con todas las formas de entretenimiento digital.

Abre el discurso Francisco Albarello, docente e investigador, que preconiza la necesidad de refundación de los pactos de lectura, entendiendo esta como conversación individual y colectiva («De la lectura a la conversación: textualidades, pantallas e inteligencia artificial»). Habla de la hibridación que supone este conversar frente al papel y ante las pantallas, también en cuanto a convivencia de códigos y, por tanto, de sentidos, que hacen que la lectura vaya del ojo al oído y viceversa. Asimismo, plantea el impacto que todo ello tiene sobre las prácticas canónicas.  

Siguiendo el orden con el que se engarzan las cuatro piezas en la compilación, Rüdiger Wischenbart toma el relevo en segunda posición. Este experto en el mundo del libro centra el foco de su aportación en el eslabón de las editoriales y la transformación de esta industria («¿Por qué las pequeñas y medianas editoriales necesitan aprender nuevas prácticas –y por qué esto supone un gran reto–?»). Analiza cómo las pequeñas y medianas editoriales enfrentan el reto de la digitalización y la globalización. En este sentido, destaca la importancia de las estrategias innovadoras y de adaptación al mercado digital como respuesta a las nuevas formas de producción y de acceso a los contenidos que se generan a través de empresas emergentes y nuevos modelos de negocio. 

El tercer bloque de contenido está a cargo de un plantel de investigadores compuesto por Adriaan van der Weel, André Schüller-Zwierlein, Anne Mangen y Miha Kovač. Este cuarteto lleva al lector a la sima de la lectura profunda y crítica, a través de un discurso que resulta especialmente significativo, claro y contundente («¿Por qué es importante la lectura de alto nivel?»). Los autores de esta pieza coral enfatizan la importancia de desarrollar las habilidades de nivel superior que fomentan el pensamiento crítico, esenciales para interpretar mensajes e informaciones complejas.

Una lectura de alto nivel que se propugna como necesaria en un mundo en el que el consumo de textos fragmentados es cada vez más común y en el que la simplificación de los contenidos bajo criterios de eficacia y funcionalidad impera en muchos contextos. En la misma línea se vierten críticas a los grupos de presión y a las actuaciones de los gigantes tecnológicos, que favorecen y provocan la vulnerabilidad de la sociedad, con la consecuente pérdida de control social, político y económico. Frente a este predominio exclusivo de una visión instrumental de la lectura como herramienta para la resolución de problemas y el éxito en la vida, estos cuatro especialistas reclaman políticas gubernamentales eficaces que contemplen la lectura en su dimensión integral y transformadora, no como habilidad periférica.

La última entrega la firma Michael Tamblyn, director ejecutivo de Kobo Rakuten. Se trata justamente de una intervención de la que se extrae la expresión que da título al conjunto de la obra, El libro contra todo lo demás. El foco de este cuarto texto se cierra en torno a la competencia y la gestión en la distribución y venta de libros, dando protagonismo en este caso al eslabón de las librerías («Tirar el dinero: oportunidades perdidas en el suministro de libros electrónicos»). Su autor caracteriza el ejercicio de estas funciones de distribución y venta como una lucha contra el tiempo en el marco del paradigma de la economía de la atención, su mercantilización y comercialización. En una suerte de cierre del círculo, engarza así esta pieza final con el planteamiento de partida del artículo que encabeza la obra.

Desde su particular perspectiva, Tamblyn plantea un gran interrogante que igualmente late en las anteriores partes de la obra: «¿cómo podemos conseguir que alguien lea y siga leyendo a pesar de todas las demás opciones a su disposición, opciones dirigidas por minería de datos e impulsadas por algoritmos?» (p. 74). La respuesta a esta cuestión pasa por explorar nuevas relaciones entre libreros-editores y lectores, trabajar codo con codo, aprender nuevas prácticas y aprovechar la información y los datos que estas relaciones generan. En ese sentido, Michael Tamblyn destaca la relevancia de una gestión eficaz de metadatos bibliográficos y el marketing del libro para la visibilidad y el éxito comercial de las obras en el entorno digital.

Estos ejes esbozados son los que vertebran y dan sentido a la propuesta de El libro contra todo lo demás, aunque en torno a ellos afloran muchos otros aspectos relevantes que afectan al sector del libro y la lectura en el momento presente. A lo largo de las páginas de esta obra se alude a las plataformas digitales, lectura multimodal y su incidencia en el hecho de leer, a los desafíos de la alfabetización digital, así como al papel de las bibliotecas y su función educadora para que esta alfabetización digital no quede reducida al manejo técnico de dispositivos y no se deje de lado la comprensión profunda y el pensamiento crítico.

Al cabo, es de destacar el buen tino en la selección de estas cuatro piezas, pues del diálogo que se establece entre ellas se constituye una conversación que da sentido pleno a la obra. Una invitación, al cabo, a la reflexión y a la acción, de sumo interés para quienes buscan comprender el impacto de la digitalización en la lectura y en la función de los distintos agentes que constituyen la cadena del libro. Su mayor fortaleza, la diversidad de perspectivas desde las que se aborda el tema, que van desde el análisis académico hasta las estrategias comerciales del sector editorial.

Una compilación muy oportuna cuyos contenidos resultan de candente actualidad a pesar de la diversidad de fechas de los artículos que la componen, acertadamente rescatados para su relectura, porque como sus autores advierten, el futuro de la lectura no se puede dejar en manos de intereses económicos o vicisitudes del avance tecnológico. 

 

Esta reseña se publica juntamente con el Blog de l’Escola de Llibreria.

© Imagen inicial generada con inteligencia artificial (DALL·E, OpenAI).

Biblioteca municipal de Cubelles Mn. Joan Avinyó: un equipamiento nuevo, más lejos pero muy próximo

Maite Comalat
Facultat d’Informació i Mitjans Audiovisuals
Universitat de Barcelona (UB)

Eli Ramírez
Biblioteca La Bòbila
L’Hospitalet de Llobregat


Biblioteca municipal de Cubelles Mn. Joan Avinyó. Calle de la Verge de Montserrat, 49. 08880 Cubelles.


Esta vez hemos viajado hasta Cubelles con Rodalies de Renfe Catalunya, que no deja de tener su riesgo. Estamos de suerte y podemos salir con el tren previsto y volver con normalidad. Hay que decir, sin embargo, que si hubiéramos tenido algún contratiempo, la visita a la biblioteca lo habría compensado, porque nos hicieron una magnífica visita guiada que nos permitió ver de primera mano el edificio pero, sobre todo, conocer a un equipo comprometido y orgulloso de su biblioteca. 

La biblioteca se inauguró en diciembre de 2022 y, por tanto, ya tiene un recorrido en este nuevo edificio, que supone el traslado de una biblioteca que prestaba servicio desde 1983 (más que una biblioteca, era una sala de lectura que, con los años, se había quedado pequeña). La inauguración y el primer aniversario supusieron una fiesta para la población de Cubelles, y quisimos saber de primera mano cómo han sido estos dos primeros años. 

Núria del Campo, que había sido directora de la biblioteca de Vilafranca y que se hizo cargo de la dirección de la biblioteca de Cubelles desde su inauguración, nos explica, que "la ciudadanía ha respondido muy bien, ya que era un equipamiento muy esperado en el municipio. Hacía más de una década que ya se hablaba de la nueva biblioteca e, incluso, se habían visto planos del futuro proyecto. Por eso, una vez se ha hecho realidad, todo el mundo la ha acogido con los brazos abiertos". Y eso se nota cuando vamos, porque, aunque no era hora punta, sí que había usuarios estudiando, leyendo o pasando por la biblioteca para avisar que no podrán asistir a alguna actividad. 

El proyecto de la nueva biblioteca ha sido de cocción lenta. Núria del Campo nos comenta "el primer proyecto de esta biblioteca se presentó en 2011 y se modificó en 2017, debido al recorte presupuestario que se sufrió. Su construcción se inició en 2019 y se terminó en 2021, teniendo en cuenta la interrupción temporal a causa de la pandemia. Una vez terminado el edificio aún se tardó un año en inaugurarla, porque las licitaciones del mobiliario y los trabajos finales de carpintería, señalización, informática, etc., se demoraron más de lo previsto inicialmente".

Ella siguió el proyecto entre 2011 y 2020 como jefa de zona del Alt Penedès y Garraf, cargo desde el cual pudo hacer alguna aportación al proyecto. "Pero es en julio de 2022 cuando accedo a la dirección de esta biblioteca y, en ese momento, me encuentro con el edificio terminado y con gran parte del mobiliario instalado. Faltaba el mobiliario hecho a medida (mostradores, cabinas individuales, cabinas colectivas y muebles expositores), el fondo bibliográfico, el equipamiento informático y la rotulación/señalización. A lo largo de cuatro meses pude trabajar muy cerca de los arquitectos y otros profesionales, y fue muy interesante y necesario para poder diseñar mejor algunos aspectos". Aun así, confiesa que hay cosas que no se pudieron prever a tiempo y que, una vez la biblioteca se ha puesto en marcha, se han detectado, como "un suelo técnico más silencioso, puertas menos pesadas, mobiliario a medida más resistente y cabinas individuales para teletrabajar". Dejamos constancia de que, en determinadas zonas, el suelo hace un ruido que molesta y rompe la calma que se respira en algunas áreas de la biblioteca, pero —tal como nos comentaron el día de la visita— ya está en vías de resolverse. 

La biblioteca es un edificio de 1.770 metros cuadrados que ofrece a los usuarios espacios de estudio, lectura y encuentro. Del Campo nos confirma que "el cambio más valorado ha sido el espacio, ya que la antigua biblioteca era muy pequeña y oscura, en los bajos de un edificio antiguo con humedades, y ahora es un espacio luminoso y muy amplio. Lo que no ha gustado tanto es su ubicación, ya que ha dejado de estar en el centro del casco antiguo del municipio y algunas personas se quejan de que queda lejos, pero al final la diferencia es de diez minutos a pie (y si se llega en coche es muy fácil aparcar)". Y eso hace que la biblioteca tenga usuarios procedentes de otros lugares, de Vilanova por ejemplo, porque la tienen cerca y se puede aparcar fácilmente. 

En el vestíbulo —que comunica con dos calles y hace efecto de pasillo— encontramos la máquina de autopréstamo, las reservas, los carteles de todas las actividades y los libros de los clubes de lectura. Todo ello evidencia que "es una biblioteca con un público muy variado, desde niños hasta jóvenes y adolescentes, pasando por adultos y gente mayor", aunque Núria del Campo añade que "quizás haría falta hacer alguna acción con personas migradas, también tenemos y la valoran mucho". 

En el momento de nuestra visita, encontramos en el vestíbulo una magnífica exposición, Mujeres del mundo, de Àngels Ferrer i Rovira, que muestra una colección de fotografías de mujeres que se relacionan con una novela. Esta y otras actividades demuestran la buena sintonía de la biblioteca con los usuarios y las entidades de Cubelles. La directora nos lo confirma "desde el primer momento hemos recibido muchas propuestas de personas de Cubelles y de la comarca: desde voluntarios para conducir clubes de lectura hasta artistas para exponer su obra o profesionales diversos que ofrecen sus servicios (talleres, conferencias, etc.). Las propuestas se pueden hacer por escrito en el buzón de sugerencias o bien personalmente a cualquier persona del equipo". El vestíbulo es un espacio muy vivo, en el que hay, por ejemplo, los ejemplares de los clubes de lectura. Cuando preguntamos sobre el funcionamiento, descubrimos un enfoque de autogestión porque —nos explican David Màrquez, bibliotecario, y Marga Rosell, técnica auxiliar de la sala infantil— los clubes de lectura no funcionan con inscripciones, sino que es en el momento del préstamo cuando se inscriben automáticamente. Esto ha hecho que la gestión sea mucho más sencilla, que los usuarios se sientan más comprometidos y que el personal pueda dedicar ese tiempo de apuntar y desapuntar a tareas de mayor valor. 

Pero la biblioteca también se ha hecho eco de otras cuestiones que preocupan a los usuarios y que son representativas de nuestra sociedad y esto ha hecho que "se hayan tejido numerosos alianzas con el territorio. Con el CAP de Cubelles, por ejemplo, se ha colaborado con la cesión del espacio de la biblioteca para llevar a cabo un ciclo de charlas sobre nutrición saludable, con la asociación literaria Libertània, cada mes presentamos autores/as del territorio, nos coordinamos con las concejalías de medio ambiente, juventud, enseñanza, turismo, igualdad, promoción económica y salud para ampliar la oferta formativa y cultural del municipio. También utilizan el espacio de la biblioteca para hacer encuentros mensuales el voluntariado por la lengua y la asociación artística CREA Cubelles. Y se ha acogido el programa LECXIT, aportando el espacio y el fondo bibliográfico". 

Y en esta misma línea nacen los centros de interés de la biblioteca, que "están ubicados en un lugar estratégico de la biblioteca, bien señalizados, y que han tenido muy buena aceptación y son bastante utilizados". Núria del Campo nos dice que fue una decisión que tomaron antes de inaugurar la biblioteca, "decidimos cuál queremos que sea nuestro relato que nos diferenciara de otras bibliotecas. El hecho de tener el Espacio Natural del río Foix nos encajaba muy bien con todo lo relacionado con el cuidado del planeta (Huella ecológica), y aprovechamos para crear otro espacio dedicado al cuidado de las personas que lo habitan (Salud y bienestar)". Y encaja tan bien que la sala infantil está decorada con animales de la fauna autóctona de la desembocadura del río, lo que no solo le da un toque diferenciador, sino que es la excusa para generar espacios dedicados, por ejemplo, al abejaruco. 

Finalmente, cerramos la entrevista con una mirada al futuro y preguntamos a Núria cómo ve el proceso de adaptación de las bibliotecas a las nuevas necesidades, y ella nos dice "como servicio público que somos, debemos adaptarnos a lo que las personas necesitan y esperan de nosotros, y debemos poder darles una respuesta, siempre que entre dentro de nuestros valores y misión. Actualmente, a las bibliotecas se les sigue pidiendo un espacio de tranquilidad y silencio, lo cual a menudo entra en conflicto con el papel social y cohesionador que también tienen. Encontrar el equilibrio es el objetivo, pero para lograrlo necesitamos bibliotecas con unos espacios muy bien pensados y diseñados, de manera que se pueda acoger y dar bienestar a todo el mundo".  Nos destaca algunas nuevas necesidades con las que se han encontrado, como la "de espacios individuales para poder hacer videollamadas o teletrabajar", y reconoce que "no siempre se pueden satisfacer y que hay que tenerlo en cuenta". 

Para terminar, lanza unas recomendaciones para las personas que deben asumir la dirección de una nueva biblioteca: "que intenten participar en el proceso de construcción y habilitación del equipamiento. No siempre es posible, pero, si se puede hacer, ayuda mucho a diseñar los servicios de forma más adecuada. Y una vez inaugurada la biblioteca, recomiendo ser muy cercanas al territorio, escuchar a las personas, a las instituciones y entidades municipales, conocer para quién trabajamos y construir alianzas con el objetivo de convertirnos en un servicio público de calidad". 

Salimos de la biblioteca y emprendemos el camino hacia la estación del tren, hemos aprovechado el tiempo y la visita, y solo nos hemos quedado con las ganas de tomar un café, porque ni en la biblioteca ni en los alrededores hemos encontrado ningún lugar donde hacerlo. 

 

Nota: Agradecemos especialmente la colaboración imprescindible para la elaboración de esta reseña de Núria del Campo, directora de la Biblioteca, de David Màrquez, bibliotecario, y de Marga Rosell, técnica auxiliar.

© Imágenes de Expertline.

La industria editorial española bajo el prisma mesoeconómico

Dra. Marta Magadán-Díaz 
Profesora Titular de Universidad 
Universidad Internacional de La Rioja 
https://orcid.org/0000-0003-3178-3215 


Vázquez Álvarez, Iñaki. La industria del libro en España [en línea]: aproximación mesoeconómica y mesoanalítica para un modelo de análisis. Adv., Jordi Martí Pidelaserra. Barcelona: Universitat de Barcelona. [Facultat d'Economia i Empresa], 2022. XII, 209 p. <https://www.tdx.cat/handle/10803/675016>. [Consulta: 22 marzo 2025]. 


La tesis doctoral de Iñaki Vázquez-Álvarez, desarrollada en la Universitat de Barcelona Business School, representa una contribución fundamental al análisis del ecosistema editorial español contemporáneo. Este trabajo académico destaca por su innovador enfoque mesoeconómico, que viene a llenar un vacío en la literatura especializada al ofrecer una perspectiva intermedia entre lo micro y macroeconómico, permitiendo examinar con precisión las dinámicas estratégicas entre los diversos actores del sector. 

La investigación se estructura alrededor de cuatro ejes fundamentales que exploran desde la carencia de estudios mesoeconómicos previos hasta el desarrollo de un modelo analítico específico para el contexto español. Su valor metodológico radica en la combinación equilibrada de técnicas cualitativas y cuantitativas, destacando el análisis financiero de 2.683 empresas editoriales (2019-2021), 43 entrevistas en profundidad con agentes clave y un exhaustivo examen histórico basado en las diferentes ediciones de la Panorámica de la edición española, desde 1996. Este abordaje multidimensional permite capturar tanto las relaciones entre actores como su interacción con las estructuras institucionales y tendencias globales. 

Los resultados revelan un panorama editorial marcado por profundas asimetrías estructurales. La concentración geográfica emerge como rasgo distintivo, con Madrid y Barcelona aglutinando el 90,37 % de las editoriales privadas. Paralelamente, se constata una polarización empresarial donde el 65,5 % de los editores publica menos de 10 títulos anuales, frente a grandes conglomerados que dominan la producción masiva, situación que amenaza la diversidad editorial. 

Uno de los aspectos más sugerentes del análisis es la puesta en valor de la profunda transformación del modelo de negocio editorial tradicional hacia un paradigma centrado en la gestión estratégica de derechos de propiedad intelectual. Esta transformación, impulsada por la revolución digital, presenta una dualidad significativa: mientras amplía oportunidades en mercados globales, genera una creciente dependencia de plataformas digitales cuyos algoritmos reconfiguran los patrones de consumo cultural. 

La principal contribución radica en el desarrollo de un modelo mesoeconómico que integra los cinco procesos clave del ecosistema editorial: creación, producción, comercialización, compra y consumo. Este marco analítico se complementa con la primera sistematización exhaustiva de literatura académica sobre el tema, establece un nuevo referente para investigaciones futuras. 

Como todo trabajo pionero, el estudio presenta áreas que invitan a una mayor profundización. El impacto de dinámicas globales como fusiones transnacionales o plataformas de autopublicación y los audiolibros merecerían un mayor desarrollo. Asimismo, el análisis de la diversidad cultural en relación con las dinámicas empresariales ofrece interesantes perspectivas para futuras investigaciones. 

La investigación trasciende su valor académico al proporcionar herramientas conceptuales para profesionales y responsables políticos. Al elucidar las tensiones entre concentración empresarial y diversidad cultural, entre tradición editorial e innovación digital, este trabajo se posiciona como referencia indispensable para comprender los desafíos del libro como bien cultural en la era digital. Pese a ciertas limitaciones, su rigor metodológico y originalidad teórica marcan un hito en el estudio de las dinámicas estructurales del sector editorial español. 

Esta tesis no solo amplía el conocimiento académico existente sobre el mercado editorial español, sino que también ofrece herramientas prácticas para que las editoriales y los responsables políticos adapten sus estrategias a un entorno competitivo y en transformación. El análisis sobre la concentración empresarial, la digitalización y el papel estratégico de las editoriales como gestores de contenido ofrece información valiosa tanto para investigadores como para responsables de políticas culturales y actores del sector. En definitiva, nos encontramos ante una investigación que, por su solidez metodológica, originalidad teórica y relevancia práctica, está llamada a convertirse en referencia obligada para todos aquellos interesados en comprender las complejas dinámicas que configuran el mundo del libro en el siglo XXI.

 

Esta reseña se publica juntamente con el  Blog de l’Escola de Llibreria. 

© Imagen inicial generada con inteligencia artificial (DALL·E, OpenAI).

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