Análisis y evaluación de las políticas públicas españolas sobre adicciones

El contenido de esta publicación se ha desarrollado gracias a la colaboración entre la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas (Ministerio de Sanidad) y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

 

Las adicciones se han convertido en las últimas décadas en uno de los principales retos epidemiológicos que ha tenido que afrontar la sociedad española. Representan un problema de salud pública que obedece a una etiología multifactorial, impacta tanto a nivel individual como familiar y comunitario, y tiene consecuencias muy variadas, de índole económica, política, jurídica, sanitaria y social.

 

Aunque se han publicado diversos trabajos que han aportado reflexiones y han analizado los logros alcanzados y algunos de los problemas y limitaciones que ha condicionado la lucha contra las adicciones, parecía oportuno dedicar una atención monográfica a la que sin duda ha sido la principal apuesta: el Plan Nacional sobre Drogas (PNSD), que se impulsó como una política de Estado en 1985 y que cumplirá cuatro décadas en 2025.

 

Autores: Bernabeu-Mestre, Josep (coordinador); Galiana-Sánchez, María Eugenia; Martínez-García, Alba; Navarro-Aranda, Noelia; Tormo-Santamaria, María; Trescastro-Lopez, Eva María.

Enlace al documento

Patología Dual: presente y futuro

El artículo Patología Dual: presente y futuro, de nuestras docentes Marta Torrens, Francina Fonseca y Joan I. Mestre-Pintó aborda la complejidad clínica y social de la Patología Dual.

Publicado en la Revista Española de Drogodependencias, el documento entiende la Patología Dual como la coexistencia, en una misma persona, de un trastorno por uso de sustancias y otro trastorno mental. Se trata de un fenómeno altamente prevalente, con estimaciones que oscilan entre el 30% y el 80% según la sustancia implicada, el contexto social y las características de la población estudiada. Tal y como constatan sus autoras, a pesar de su elevada frecuencia y de su importante impacto, continúa siendo infradiagnosticada e infratratada en muchos sistemas sanitarios.

Las personas con Patología Dual presentan una mayor gravedad clínica en comparación con quienes padecen únicamente un trastorno mental o un trastorno por uso de sustancias.

Suelen mostrar síntomas psicopatológicos más intensos, mayor riesgo de conducta suicida, más hospitalizaciones y una elevada comorbilidad con enfermedades médicas. Desde el punto de vista social, se trata de una población vulnerabilizada, con mayores tasas de desempleo, empobrecimiento, situación de calle y un riesgo más alto de exclusión social.

Uno de los principales problemas señalados por las autoras es la fragmentación de la atención sanitaria. En la mayoría de los países existen dos redes asistenciales separadas: la red de salud mental y la red de atención a las adicciones. Esta división dificulta una atención coordinada y continua, favoreciendo el fenómeno conocido como “síndrome de la puerta equivocada”, en el que las personas con Patología Dual no reciben una atención integral adecuada. Como consecuencia, uno de los trastornos puede quedar invisibilizado o relegado, lo que empeora el pronóstico y aumenta el riesgo de recaídas.

El artículo también subraya la importancia de incorporar la perspectiva de género en el abordaje.

Aunque los hombres continúan presentando mayores tasas absolutas de consumo, la brecha de género se ha reducido en los últimos años. Las mujeres tienden a desarrollar la dependencia de forma más rápida, fenómeno conocido como “telescoping”, y presentan una mayor prevalencia de trastornos afectivos y de ansiedad asociados. Además, suelen estar más expuestas a experiencias de violencia de género y trauma infantil, factores que agravan la evolución clínica y dificultan la adherencia al tratamiento.

Las mujeres con Patología Dual enfrentan, además, barreras específicas de acceso a los servicios terapéuticos. Entre ellas destacan el estigma social, el miedo a perder la custodia de los hijos, la falta de recursos adaptados y la ausencia de servicios que contemplen el cuidado infantil. Estas dificultades explican que solo una minoría de mujeres con trastorno por uso de sustancias reciba atención especializada, en comparación con los hombres.

Desde el punto de vista diagnóstico, el documento señala la complejidad de diferenciar entre síntomas psiquiátricos inducidos por el consumo de sustancias y trastornos mentales independientes.

Los efectos del consumo y de la abstinencia pueden imitar cuadros psiquiátricos diversos, lo que obliga a realizar evaluaciones cuidadosas mediante entrevistas clínicas estandarizadas y herramientas de cribado adecuadas. Un diagnóstico preciso resulta esencial para establecer un tratamiento eficaz.

En cuanto al abordaje terapéutico, las autoras defienden la necesidad de un tratamiento integrado y simultáneo de ambos trastornos, rechazando los modelos secuenciales, que han demostrado peores resultados. La evidencia disponible respalda la eficacia de programas integrados y sensibles al género, especialmente en mujeres con antecedentes de trauma y violencia.

«La Patología Dual tiene una alta prevalencia y un profundo impacto sobre la salud clínica y social de las personas afectadas. Un abordaje eficaz requiere una detección precoz, un diagnóstico preciso y un tratamiento integrado. En este sentido, es prioritario que los responsables políticos y los profesionales del ámbito de la salud mental y las adicciones avancen hacia un modelo asistencial coordinado, no excluyente, con perspectiva de sexo/género, basado en la evidencia y centrado en las necesidades complejas de esta población», concluye el artículo.

Se abre la matrícula para el Máster de Drogodependencias para el próximo octubre de 2025

La 24a promoción de este máster que pronto celebrará sus 40 años, realizará las clases teóricas las tardes de los martes y jueves a partir del mes de octubre de este 2025 hasta junio de 2027. La novedad de este año es la posibilidad de asistir a las clases en modalidad remota.

 

El campo del abuso y la dependencia de las drogas requiere una intervención profesional adecuada, para la cual se necesitan unos conocimientos y habilidades que, hasta la fecha, no están suficientemente desarrollados en los estudios de grado existentes. Conscientes de esta carencia, desde la cátedra de Psicobiología de la Universidad de Barcelona se organizó un postgrado específico sobre esta materia, el Máster en Drogodependencias, que comenzó a impartirse en el curso 1986-1987. Este máster fue el primero de su género tanto en España como en Europa, “ex aequo” con el creado el mismo año en la Universidad de Londres.

Bolsa propia de trabajo y alto porcentaje de ocupación laboral una vez terminado el máster.

Desde sus inicios, el máster se ha caracterizado por la amplia participación de profesorado experto en la materia, procedente de la práctica profesional asistencial y preventiva, complementado con la visión analítica de diversos profesores universitarios. Entre los más de 70 profesores y profesoras que participan en el máster se encuentran: Domingo Comas (Fundación Atenea), Marta Torrens (Hospital del Mar), Miquel Casas (Hospital Valle de Hebrón), Mireia Ventura (Energy Control – ABD), Xavier Ferrer (Fundación Salud y Comunidad), Joan Colom (Subdirección General Drogodependencias de Cataluña), Gemma Altell (G360), Fernando Caudevilla (SEMFyC), Ernesto Sierra (Cruz Roja), Toni Garín (FSC), Toni Gual (Hospital Clínic), Gregor Burkhart (Observatorio Europeo de Drogas y Toxicomanías), Otger Amatller (FSC) y María Palacín (UB), entre muchos otros. Este máster también cuenta con el apoyo de la Subdirección General de Adicciones de la Agencia de Salud Pública de Cataluña.

También ha destacado por la amplitud y variedad de las prácticas ofrecidas en una red de centros seleccionados, bajo la supervisión de tutores cualificados.

 

Datos de interés:

  • Inicio octubre 2025 hasta junio 2027.
  • Horario teoría: Martes y jueves de 16:00h a 20:30h.
  • Formato presencial (opción remota). 
  • 90 créditos ECTS con 500h de prácticas
  • 40 centros donde poder realizar prácticas
  • Más de 600 profesionales formados
  • Reconocido por el Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya.

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El Consejo de Ministros aprueba el Proyecto de Ley de prevención del consumo de bebidas alcohólicas en menores de edad

El Consejo de Ministros ha aprobado el Proyecto de Ley de prevención del consumo de bebida alcohólicas y sus efectos en los menores de edad. Un texto que surge de las recomendaciones de la Ponencia ‘Menores sin alcohol’ de la Comisión Mixta Congreso-Senado para el Estudio del Problema de las Drogas y que tiene como objetivo prevenir el consumo de alcohol, retrasar la edad de inicio y reducir los episodios de consumo intensivo en este grupo vulnerable.

Según la última Encuesta Estatal sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES), el alcohol es la sustancia psicoactiva de consumo más generalizado entre estudiantes de 14 a 18 años. En 2023, el 75,9% reconocía haberlo consumido alguna vez en su vida, el 73,6%, en el último año, y el 56,6%, en el último mes. La edad media de inicio del consumo es de 14 años y el 93% de las y los adolescentes entre 14 y 18 años consideran fácil o muy fácil conseguir bebidas alcohólicas.

Medidas clave del Proyecto de Ley

Ámbito familiar: Se implementarán programas para concienciar a las familias sobre los riesgos del alcohol y dotarlas de herramientas para prevenir su consumo en menores. Se prestará especial atención a familias en riesgo de exclusión social o con menores afectados por el consumo de alcohol.

Ámbito educativo: Se promoverá la inclusión de nuevos contenidos sobre prevención del consumo de alcohol en primaria, secundaria, formación profesional, bachillerato y planes de estudios universitarios y de formación del profesorado. Se fomentará la inclusión en las actividades extraescolares anuales planes destinados a concienciar sobre estilos de vida saludables y retrasar el inicio del consumo de alcohol. En estas actividades, no podrán participar entidades relacionados con los sectores vinculados a la producción o comercialización de bebidas alcohólicas.

Ámbito sociosanitario: Se desarrollarán protocolos para detectar el consumo de alcohol en menores y se fomentará la inclusión de registros de consumo en la historia clínica. En los servicios de urgencias, las personas menores de edad atendidas por una intoxicación etílica será objeto de una evaluación integral, que implicará, si son menores de 16 años, a sus padres, madres o tutores. Una evaluación que podrá mantenerse después del alta, garantizando la continuidad asistencial.

Ámbito urbanístico: Las Administraciones públicas en materia de planificación urbanística podrán valorar, con el objetivo de prevenir el consumo de alcohol en personas menores de edad, la limitación de apertura de nuevos establecimientos, teniendo en cuenta la concentración de puntos de venta minorista de bebidas en las inmediaciones de centros educativos, de protección social de personas menores de edad o establecimientos en los que se desarrollen espectáculos o actividades recreativas públicas destinadas a menores de edad.

Actuación Fuerzas y Cuerpos de Seguridad: Podrán realizar pruebas de alcoholemia en lugares y circunstancias específicas donde el consumo de alcohol esté prohibido. Las pruebas se limitarán a métodos no invasivos como el etilómetro y podrán ser repetidas a petición de la persona afectada. Respecto a las sanciones, la multa impuesta a los menores de edad por la comisión de la infracción leve relacionada con el consumo de alcohol podrá ser suspendida a cambio de la participación en programas preventivos de sensibilización y concienciación o rehabilitadores en función de cada caso.

Se prohíbe el consumo de alcohol para todas las personas en:

– Centros educativos de educación infantil, primaria, secundaria, bachillerato, formación profesional y enseñanzas elementales artísticas.

– Centros de protección de menores y residencias de estudiantes que admitan a personas menores de edad.

– En otros centros de menores o destinados a su uso.

– En centros deportivos, de ocio o espacios dedicados a espectáculos públicos cuando haya sesiones que se hayan concebido específicamente para personas menores de edad.

Prohibiciones de venta, dispensación y suministro:

– Se prohíbe la venta ambulante y sin licencia administrativa en la vía pública y en los demás lugares y circunstancias establecidos en otra ley estatal o autonómica o en una ordenanza municipal.

– El suministro automático de bebidas alcohólicas requerirá que las máquinas de dispensación incorporen mecanismos técnicos eficaces, con vigilancia y custodia directa, que permitan impedir su adquisición por personas menores de edad. Además, no podrán instalarse en la vía pública, ni en lugares donde esté prohibida la venta o consumo de bebidas alcohólicas.

Limitaciones a la exposición de bebidas alcohólicas:

– La exposición y acceso a las bebidas alcohólicas en los establecimientos de autoservicio deberá limitarse a un espacio concreto dentro del propio local que esté separado de los espacios con productos específicamente destinados a las personas menores de edad.

– En los establecimientos dedicados mayoritariamente a la venta de productos para personas menores de edad, no podrán venderse bebidas alcohólicas ni otros productos que los imiten, ni exhibirse en los escaparates o en el interior.

Limitaciones en publicidad y comunicación comercial:

– Se prohíbe cualquier forma directa, indirecta o encubierta de publicidad de bebidas alcohólicas o productos que simulen ser una bebida alcohólica incluyendo el nombre comercial, la denominación social, símbolos o marcas comerciales de las personas o empresas productoras de dichas bebidas, dirigida a personas menores de edad.

Además, en la publicidad o comunicaciones comerciales no se podrá usar la imagen o la voz de: personas con menos de 21 años; personas mayores de edad cuando se presenten caracterizadas o disfrazadas de personas menores de edad; personas o personajes, reales o de ficción, cuya relevancia pública o su popularidad estén vinculadas con la población menor de edad, mujeres en estado de gestación, aunque hayan prestado su consentimiento, o la imagen de un feto.

– Respecto al lenguaje, no se podrán utilizar argumentos, estilos, tipografía o diseños asociados a la cultura de las personas menores de edad, o vincular las bebidas alcohólicas con la mejora del rendimiento físico, el éxito social o sexual.

Limitaciones al emplazamiento de la publicidad:

– Se prohíbe el emplazamiento de publicidad de bebidas alcohólicas en la vía pública en un radio de 150 metros de centros educativos, centros sanitarios, de servicios sociales y sociosanitarios y de parques y lugares de ocio infantil. Esta medida entrará en vigor un año después de la publicación de la ley, sin afectar a aquellas situaciones ya existentes antes de ese momento. Sí estará permitida la publicidad de aquellas bebidas fermentadas por debajo de 0,5% de alcohol.

Fuente original: lasdrogas.info

Estudio: Salud y consumo de drogas en instituciones penitenciarias en España

El estudio Salud y consumo de drogas en instituciones penitenciarias en España. Encuesta ESDIP 2022, presenta los resultados de una encuesta realizada en 78 centros penitenciarios de España durante los meses de febrero y marzo de 2022, llevada a cabo por el Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones con el objetivo de obtener datos sobre las características sociodemográficas, la salud, el consumo de sustancias y los tratamientos en la población privada de libertad.

El objetivo principal del estudio fue analizar el perfil de las personas en relación con su salud y hábitos de consumo de sustancias, así como sus prácticas de riesgo y acceso a tratamientos. La encuesta se realizó a personas privadas de libertad mayores de 18 años en distintos tipos de establecimientos penitenciarios. Se recopilaron datos a través de cuestionarios estructurados que abordaron diversas dimensiones de su vida y salud.

Cabe destacar que la mayoría de la población encuestada se encontraba en edades comprendidas entre los 30 y 50 años, y que había una presencia significativa de personas con antecedentes de exclusión social y bajos niveles educativos. Uno de los hallazgos más relevantes fue la alta incidencia de enfermedades infecciosas, como la hepatitis C y el VIH. También se detectó un alto nivel de trastornos de salud mental, con una prevalencia elevada de ansiedad, depresión y otros problemas psiquiátricos. De hecho, un porcentaje significativo estaba bajo tratamiento psicofarmacológico o en programas de atención psiquiátrica.

Asimismo, el informe reveló que el consumo de drogas era una dinámica persistente en el entorno penitenciario. Una proporción considerable había consumido sustancias antes del ingreso en prisión, y muchas continuaban consumiéndolas dentro del centro penitenciario. Las sustancias más prevalentes incluían cannabis, cocaína y heroína, además de un creciente uso de medicamentos psicotrópicos sin prescripción médica.

El estudio también identificó múltiples prácticas de riesgo asociadas al consumo de drogas dentro de las cárceles, incluyendo el uso compartido de material para la administración de sustancias, lo que aumentaba el riesgo de enfermedades infecciosas. También se reportaron relaciones sexuales sin protección y otras conductas de riesgo para la salud. El acceso a tratamientos de desintoxicación y reducción de daños varió entre los distintos centros penitenciarios. En este aspecto, se identificó una falta de recursos adecuados en algunos establecimientos, aunque en otros se ofrecían programas específicos de metadona y otros tratamientos sustitutivos. También se resaltó la importancia del apoyo psicológico y social en la rehabilitación de los internos.

Con esta recopilación de datos, el Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones subraya la necesidad de mejorar las estrategias de intervención en salud y drogodependencias dentro del sistema penitenciario español. Se recomienda reforzar la detección temprana de enfermedades, ampliar el acceso a tratamientos médicos y psicológicos, y mejorar los programas de prevención y reducción de daños. Asimismo, se destaca la importancia de una reinserción efectiva que contemple apoyo social y acceso a oportunidades fuera del sistema penitenciario.